Según testigos del hecho, quince minutos habían pasado de las 11 cuando la víctima iba caminando por la esquina de Montevideo y España, hablando por teléfono celular. En ese momento, un sigiloso ladrón lo sorprendió por atrás y le metió la mano en uno de sus bolsillos, de donde sacó 12.000 pesos en cheques y 2.500 pesos en efectivo, producto, seguramente, de alguna transacción bancaria efectuada minutos antes en alguna de las tantas entidades que hay por la zona.

       Inmediatamente después de cometido el atraco, el asaltante, quien vestía una remera roja, huyó corriendo y perdiéndose entre la gran cantidad de gente que a esa hora de la mañana circulaba por la zona. Aún shockeado por la amarga situación que le tocó vivir, el hombre timado se comunicó con la policía para dar a conocer lo sucedido, pero, a pesar de que varios uniformados salieron tras la búsqueda del ladrón, el asaltante no pudo ser localizado. La víctima se acercó hasta la Comisaría Tercera para radicar la denuncia.