El propietario de un grow shop, una tienda de productos para el cultivo de marihuana, fue descubierto el martes con 20 paquetes de cogollos en una conocida galería céntrica. El hallazgo se realizó durante una inspección municipal que dio intervención a la policía y, luego, se clausuró el lugar.
El joven responsable del local –que quedó libre a las pocas horas debido a que no presentaba antecedentes ni medidas pendientes– es un activista que pertenece al grupo de Cultivadores Solidarios de Mendoza, que produce aceite de cannabis gratuito para pacientes –muchos de ellos, niños– que padecen diversas enfermedades.
Y ahora deberá enfrentar una causa en la Justicia federal por la tenencia de la droga que, según aclaró, familiares de enfermos le hacen llegar para elaborar la medicina a base de la planta.
Marcos Bort (30), propietario de Mantis Paradise, la tienda de cultivo allanada, habló con El Sol y contó el riesgo que corren los cultivadores solidarios pese a que en marzo se aprobó la ley que permite el uso medicinal del cannabis, momento a partir del cual crecieron notablemente las consultas en su local por la adquisición del aceite.
El producto es elaborado en una de las tiendas que Bort tiene en Ciudad, según detalló. El martes por la tarde, inspectores municipales llegaron hasta el local que funciona en la galería Independencia. Al parecer, se había denunciado que se sentía olor marihuana saliendo de allí.
Los empleados de la Comuna revisaron el lugar y encontraron 20 paquetes que contenían flores de cannabis. Por eso dieron intervención a personal de Lucha Contra el Narcotráfico.
Una vez que los uniformados arribaron al negocio, confirmaron que se trataba de 130 gramos de cogollos de alta calidad, de acuerdo a fuentes policiales. Bort fue aprehendido y estuvo privado de su libertad por algunas horas, pero quedó libre tras constatar que no tenía antecedentes ni medidas pendientes con la Justicia.

En las próximas semanas, el joven activista y comerciante será citado por la Justicia federal para definir su situación procesal. Fuentes aseguraron que podría quedar como una causa por tenencia para consumo.
Riesgo solidario
Durante la charla que mantuvo con este diario, Marcos Bort contó cómo fue que comenzó a elaborar aceite de cannabis y el peligro de hacerlo.
“Somos un grupo de cultivadores solidarios. Los padres o familiares de pacientes nos traen el material (cannabis) y nosotros hacemos el aceite sin cobrarlo. Lo hacemos para personas con parkinson avanzado, cáncer, epilepsia, entre otras enfermedades”, explicó el joven.
Entre los pacientes que consumieron su producto se encuentra la pasajera del taxi que participó en el siniestro en el Parque San Martín en el que el chofer murió incinerado.
Marcos aseguró que la condición de la mujer, que estaba en coma, mejoró a partir de aplicarle el aceite, pese a que los médicos no aprobaban ese tratamiento.
La inspiración para que Bort comenzara a ayudar a otros produciendo la medicina alternativa nació tras la muerte de su padre, hace poco más de un año. “El tenía cáncer de próstata y consumía aceite de cannabis para remplazar la morfina”. De esa forma, él lograba aliviar los dolores de su padre sin que perdiera la lucidez para mantener una conversación, al contrario de lo produce la morfina, aclaró.
El joven participó en los debates que se realizaron en el Senado provincial por la ley de cannabis medicinal, que finalmente se aprobó a finales de marzo.

Pese a la implementación, el acceso es restringido para la mayoría de las enfermos que se pueden ver beneficiados por el tratamiento. Sólo es de fácil acceso para niños y adultos que padecen epilepsia refractaria.
Por eso, familiares de pacientes comenzaron a acercarse a los grow shops locales para asesorarse o intentar conseguir el aceite cannábico. “Tenemos cerca de 30 consultas por día”, contó Bort.
Qué venden este tipo de locales
Un grow shop es un local en el que se comercializan accesorios para el cultivo de marihuana, tanto de interior como exterior. Iluminación, fertilizantes, medidores de ph, equipos de ventilación, armarios completamente equipados para cultivo interior, son algunos de los productos que se pueden encontrar en estas tiendas.
Además, en algunos de ellas venden la parafernalia que gira alrededor del mundo del cannabis: pipas, librillos de papeles, picadores e incluso ropa de esa temática.

Pese a que en nuestro país el cultivo de la planta es ilegal, se les permite a los grow shop vender todo tipo de accesorios y aparatos necesarios para realizar el cultivo. Cabe aclarar que en los locales no se puede comprar ni marihuana ni semillas para plantarla.
En Mendoza no existe un rubro específico para habilitar este tipo de comercios. Por eso, los propietarios deben ampararse ante un suerte de pastiche de actividades comerciales para iniciar su negocio.
Incluso, el local de Bort fue clausurado por diversificación de rubros y no por la marihuana hallada. El negocio tiene cerca de cinco actividades, entre ellas, venta de abonos, fertilizantes, agronómicos y afines y venta de ropa.

