Enzo Leonel Paez y Carlos Emiliano Jofré.

La fuga de dos detenidos de la Comisaría 12ª de San Martín, ocurrida la mañana de este miércoles, volvió a poner el foco en los casos que mantenían tras las rejas a los sujetos, ambos imputados por delitos graves y a la espera de su traslado al penal provincial. También se analizan las condiciones edilicias de las dependencias y el accionar policial, principalmente por la Inspección General de Seguridad (IGS).

Por lo que detallaron las fuentes del caso a El Sol, uno de los prófugos, Enzo Leonel Páez (34), había sido detenido hacía apenas dos días por una causa de abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de un arma blanca contra su ex pareja.

El hecho, investigado por el fiscal Federico Bergamín, ocurrió la semana pasada y fue denunciado el viernes. Tras ser capturado el lunes, el sospechoso quedó alojado en la dependencia policial mientras se avanzaba con las actuaciones correspondientes. Su traslado al penal estaba previsto luego de la imputación por abuso sexual agravado con acceso carnal y por el uso de arma, pero no se había concretado.

El segundo evadido, Emiliano Carlos Jofré (34), se encontraba privado de la libertad desde hacía cuatro días por una causa de portación ilegal de arma de fuego. Según indicaron fuentes del caso, también se encontraba a disposición del Ministerio Público, -el caso lo instruye el fiscal Martín Scattareggi– y en condiciones de ser derivado a una unidad penitenciaria.

El boquete que hicieron los malvivientes.

De acuerdo con la reconstrucción de la evasión, se produjo antes de las 6, cuando los detenidos forzaron una ventana de la comisaría tras realizar un boquete en una de las paredes, ubicada sobre calle Bailén, y luego lograron huir por el sector frontal de la dependencia.

En paralelo, otros dos internos intentaron seguir con la maniobra, aunque fueron reducidos tras un forcejeo con un policía que oficiaba de carcelero y el oficial de servicio, evitando que la fuga fuera mayor. Esa versión es la que explicaron los uniformados y estaba siendo analizada, debido a que los pesquisas buscaban ver si coincidieron con lo registrado por las cámaras de seguridad externas.

Desde ese momento se activó un operativo de búsqueda que involucró a personal de la Unidad Investigativa Departamental (UID) y de VANT con drones, con rastrillajes y relevamientos en distintos puntos del Este provincial. La causa por la evasión quedó bajo la órbita de la fiscal Mariana Cahiza.

Hasta la tarde de este miércoles, ambos prófugos continuaban en la calle pero los pesquisas conocían parte de la ruta que realizaron luego de escapar (hacia el oeste). Mientras tanto, los trabajos avanzaban no solo para dar con su paradero, sino también para determinar eventuales responsabilidades en torno al personal policial que se encontraba de guardia en ese momento.

Por este tema, la causa administrativa en IGS estaba en sus primeros pasos durante la tarde, por lo que iban a esperar a analizar cámaras de seguridad y tomar declaraciones para luego definir, si es que las hubo, responsabilidades.