La Policía utilizó una Taser 7 en una situación de conflicto.

La ministra de Seguridad Mercedes Rus indicó que un uniformado enfrentó a un hombre armado con un cuchillo en Malargüe, lo que marca el debut en una situación de conflicto del nuevo armamento no letal que tiene la Policía, la Taser 7.

En Malargüe se registró la primera intervención preventiva de la Policía de Mendoza con una Taser 7 por parte de personal policial que no pertenece a las Fuerzas de Operaciones Especiales“, detalló la funcionaria en las redes sociales.

En concreto, la intervención del policía comenzó a partir de un llamado al 911 que alertó sobre un conflicto familiar en la vía pública en esa ciudad del sur mendocino.

Al llegar al lugar, los efectivos constataron que uno de los involucrados se encontraba armado con un cuchillo y mantenía una actitud amenazante. Ante la situación, el efectivo activó la función disuasiva de la Taser 7: el dispositivo emitió una advertencia sonora y visual, pero sin efectuar la descarga eléctrica

La advertencia fue suficiente, ya que el agresor desistió de su actitud y se entregó. El agresor fue reducido sin que se registraran personas heridas.

Rus subrayó que la intervención se resolvió gracias a esa capacidad preventiva. “En este caso, la función disuasiva del dispositivo fue suficiente para que una persona armada desistiera de su actitud y pudiera ser reducida sin que nadie resultara herido”, afirmó.

Hasta el momento, ese dispositivo era usado por fuerzas especiales, por lo que es la primera vez que un policía convencional utiliza este tipo de armamento especial.

Las Taser 7 emiten una corriente entre 1,2 y 1,5 miliamperios y una descarga efectiva de cinco segundos para la inmovilización neuromuscular. La tensión que finalmente entrega a la zona corporal es de solamente 1.000 a 2.000 voltios. La descarga inicial del cartucho puede alcanzar 50.000 voltios.