Son horas claves para Hugo Auradou y Oscar Jegou, los jugadores de la selección francesa de rugby detenidos en Mendoza, acusados de abusar sexualmente a una mujer de 39 años en un hotel cinco estrellas de Ciudad. Las autoridades a cargo de la investigación analizan la posibilidad de otorgarles la detención domiciliaria, como solicitó su defensa. La abogada de la denunciante ya avisó que no se opone a esa medida.
“Hugo Auradou y Oscar Jegou hacia una posible detención domiciliaria”, es el título de un artículo del prestigioso medio francés L’Equipe. Los jóvenes deportistas se encuentran alojados desde el pasado jueves por la noche en una celda de la Estación Transitoria de Detenidos y Aprehendidos (Estrada), del Polo Judicial, y no pueden recibir visitas, excepto la de sus abogados. Además solo pueden salir para ir al baño, bajo una estricta vigilancia.
Jégou (21) y Auradou (20) fueron detenidos el lunes 15 por efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) en un hotel de la Ciudad de Buenos Aires y fueron trasladados por tierra el jueves 18 a Mendoza. Desde el momento de su arresto, su abogado defensor, Rafael Cúneo Libarona, adelantó que solicitaría la detención domiciliaria porque no existe riesgo de fuga ni entorpecimiento de la investigación.
“Estamos recogiendo pruebas cada vez más concluyentes. Somos optimistas. Son horas clave“, aseguró el abogado defensor a Le Parisien.
La Fiscalía de Delitos Contra la Integridad Sexual se encuentra recolectando evidencias, tomando declaraciones a testigos y analizando videos. Las audiencias comenzaron este martes, con el relato del chofer de Cabify que transportó a la presunta víctima desde el hotel Diplomatic hasta su casa. “¿Si vi algo raro? No, nada”, comentó en un breve intercambio con la prensa.
Los padres de Auradou y un tía de Jegou ya están instalados en Mendoza, en una casa alquilada para eventualmente alojar a los rugbiers que fueron sometidos a una evaluación psicológica.
La madre de Auradou se sometió al mismo procedimiento, ya que podría ser su “tutora” en caso de detención domiciliaria, como lo ha solicitado la defensa. La abogada de la denunciante, Natacha Romano, no se opone a esa posibilidad.
“Mientras estén en Mendoza, los peritajes informen que no hay riesgo de fugas y tengan un brazalete electrónico, no veo inconveniente”, aseguró la letrada a medios franceses. En tal sentido, considera que “los documentos de identidad (de Jegou y Auradou) están en posesión de la fiscalía. El riesgo de fuga es mínimo. Además, los padres de Hugo están aquí en la provincia”, agregó.
Habitualmente, el procedimiento para decidir la la detención domiciliaria se extiende entre 5 y 25 días. En el caso de los rugbiers franceses, esa definición es inminente.
