Al principio parecía estar acorralado y que la prisión perpetua se acercaba. Pero hoy, Wilson Javier Herrera Poblete, más conocido como Caconi, está muy cerca de la libertad. El famoso delincuente juvenil que se hizo conocido cuando, a los 12 años, asaltó a un repartidor de pan y que años después protagonizó un sinfín de hechos delictivos se encamina a la absolución en el juicio que se sigue en su contra por homicidio: la fiscal de Cámara, Susana García, no acusó durante sus alegatos y pidió la absolución por el beneficio de la duda. De esta forma, el crimen de Roberto Daniel Ortiz, ocurrido el 11 de enero del 2009 en el interior del barrio Lihué de Guaymallén, está a un paso de quedar impune. Esto por lo que el tribunal, al no existir el pedido de años de prisión para el imputado, no podrá dictar una pena condenatoria por este caso. Caconi llegó al debate acusado por el homicidio de este joven y se le acumularon otras dos causas: una por robo agravado por escalamiento y otra por robo simple en grado de tentativa. Por estos dos hechos, la representante del Ministerio Público Susana García solicitó la pena de tres años y seis meses de prisión.

       Por su parte, los abogados Sergio Carreño y Carlos Moyano adhirieron a la fiscal en la causa por homicidio durante su defensa, pero requirieron una pena de tres años en suspenso por las dos causas por robo. Los letrados, además, requirieron dos compulsas por falso testimonio y cuestionaron duramente la instrucción del crimen realizada por el fiscal Mauro Perassi (ver aparte). Se presume que, como el imputado lleva dos años detenido en el penal de Boulogne Sur Mer, si es condenado podría cumplir la pena con el tiempo que lleva incomunicado. De todos modos, la última palabra la tendrá el tribunal de la Séptima Cámara del Crimen, integrado por Agustín Chacón, Gabriela Urciuolo y Miriam Moltó.

LOS ALEGATOS. La jornada comenzó cerca del mediodía, pero las partes no tardaron en dar sus conclusiones, las cuales, en gran parte, fueron idénticas desde ambos lados. La primera que habló fue la representante del Ministerio Público. Susana García repasó cada una de las testimoniales y destacó las de los dos testigos de identidad reservada. Luego hizo hincapié en las pericias de Científica y aseguró que ambas pruebas eran “totalmente contradictorias”. Esto porque los testigos indicaron que Roberto Ortiz fue asesinado en la intersección de Sarmiento y Pedro Molina, mientras que Científica halló las vainas servidas a más de cien metros de ese lugar.

      “El experto en balística nos dijo que es imposible que una vaina recorra cien metros. Sólo puede quedar a diez metros. Ante esto, corresponde encuadrar el caso en la figura de absolución por el beneficio de la duda”, indicó Susana García, y luego pidió tres años y seis meses por los otros dos expedientes. Por su parte, los defensores adhirieron a lo pedido por la fiscal pero solicitaron una y otra vez que su defendido fuera absuelto en forma lisa y llana. En tanto que pidieron compulsas por falso testimonio para los dos testigos de identidad reservada.

    “Mintieron en la Oficina Fiscal días después del hecho e hicieron lo mismo acá en la audiencia de debate”, exclamó Carreño en sus alegatos. Así las cosas, todo está dicho. Hoy, a las 9, el tribunal de la Séptima Cámara del Crimen absolverá al Caconi por el homicidio de Ortiz, aunque habrá que esperar para saber cuál será la sentencia por las causas por robo. El imputado, según las fuentes, es posible que recupere la libertad.