Un changarín de 25 años y oriundo de Rivadavia, al que apodan el Pitbull, fue condenado por segunda vez en poco tiempo en diferentes casos de delitos contra la integridad sexual. En ambas causas, las víctimas fueron primos menores de edad del acusado, quienes lo denunciaron años después de que ocurrieron los hechos.
La investigación inicial nació en 2022, luego de que la Justicia tomó conocimiento sobre una serie de abusos sexuales que sufrió un pequeño a lo largo de seis años, por los que sindicó como autor a su primo.
Mientras que al año siguiente, otra denuncia comprometió al Pitbull. En esa ocasión, fue una prima quien reveló a sus familiares que el imputado le hizo ver videos con contenido pornográfico cuando ella tenía solo 7 años, por lo que también fue imputado por corrupción de menores.
Por el primero de los casos se definió en septiembre de este año, cuando el fiscal Federico Bergamín acordó con la defensa del sospechoso una pena de 8 años de encierro.
Ambas instrucciones se resolvieron recientemente mediante sendos juicios abreviados finales, en los que el fiscal Federico Bergamín acordó con la defensa del sospechoso una pena total de 8 años. Si bien estaba planeado incluir en el proceso la causa de corrupción de menores, los expedientes se terminaron tramitando por separado.
De esa forma, el Pitbull reconoció frente al juez Federico Rapacioli los hechos que cometió contra su primo y fue sentenciado por abuso sexual simple en concurso real con abuso sexual con acceso carnal en reiterados hechos, todo agravado por haber causado grave daño en la salud mental de la víctima.
Además, al changarín se le fijó una prohibición de acercamiento hacia la víctima y su madre, que abarca cualquier tipo de contacto, ya sea personal, telefónico, por correo electrónico u otros medios de comunicación.
Poco más de dos meses después, se realizó el segundo juicio abreviado final y, en esa ocasión, el Pitbull reconoció que le exhibió material pornográfico a su prima menor de edad, por lo que la jueza Marina Laura Cuatrini lo condenó a 6 años de cárcel, tal como fue acordado entre el fiscal y la defensa, por el delito de corrupción de menores de 13 años en un número indeterminado de hechos en concurso real.
Por pedido de las partes, se unificaron las penas de ambas sentencias en un total de 8 años de reclusión, acuerdo que contó con el consentimiento de los padres de ambas víctimas, aclararon las fuentes judiciales consultadas.
Los casos
La primera denuncia sostiene que las vejaciones comenzaron en 2016, sin poder precisar la fecha exacta, cuando la víctima tenía 8 años, en la pileta de un domicilio del barrio Inmaculada Concepción. En esa ocasión, el acusado le practicó tocamientos en sus partes íntimas.
Posteriormente, a partir de los 10 años del niño, durante el 2018, su primo comenzó a abusarlo sexualmente con acceso carnal, generalmente la mencionada vivienda, en otra del barrio San Isidro Sur y, en una oportunidad, en la zona del río Tunuyán ubicada en las cercanías del Centro Polideportivo Rivadavia.
En tanto, los hechos del segundo caso tuvieron lugar poco tiempo antes de la explosión de la pandemia por el Covid-19, a comienzos de 2020. En una vivienda cercana al galpón municipal de Rivadavia, el Pitbull le hizo ver material de contenido pornográfico a su prima, que tenía entre 5 y 6 años, en varias ocasiones.
Además, de acuerdo con la presentación judicial, en uno de los hechos le dijo a la niña, palabras más, palabras menos, “si fueras más grande y no fuéramos parientes, vos serías mi novia”.
Después de más de dos años de investigación, ambas causas se resolvieron y terminaron con una dura condena en contra del Pitbull, quien terminó confesando la autoría de los delitos perpetrados a sus familiares menores de edad.
