Este viernes, comenzó en la Primera Cámara del Crimen el juicio contra la travesti Paloma León (43) acusada de amedrentar a colegas y exigirles el pago de $2 mil mensuales para poder trabajar en la zona roja de Ciudad.
León fue imputada por el delito de explotación de la prostitución en grado de tentativa, robo agravado y robo agravado poblado y en banda. Todos estos delitos recayeron tras la denuncia de dos travestis, quienes acusan a León de un violento episodio ocurrido en diciembre de 2012.

Anahí Morales y su prima Pamela fueron quienes indicaron que a mediados de diciembre -no recuerdan el día- estaban trabajando como prostitutas en las inmediaciones del acuario de Ciudad cuando de repente se aproximó un auto VW Suran del que bajó el esposo de León -Nelson Cabrera- y otra travesti. Ambos comenzaron a golpear a las primas hasta que minutos después llegó caminando Paloma junto a otras 20 travestis. El grupo comenzó a pegarles a las Morales mientras -según denunciaron- Paloma les decía que si querían trabajar en la zona debían pagarle.
Ambas víctimas declararon frente a la jueza Lilia Vila y con algunas imprecisiones relataron los hechos.
La primera fue Anahí que sostuvo que “Paloma nos exigía plata para estar en la zona -en relación a la zona roja comprendida por las calles Montecaseros, Entre Ríos, Lavalle y San Juan- pero nosotras somos consideradas como ‘Las viejas’ porque hace mucho que estamos ahí y siempre nos negamos. Pero ese día se bajó el marido de Paloma y una travesti con un fierro. Ella me pegó en el hombro y él me dio una piña en la cara. Ahí vi que venía Paloma con otras chicas con palos porque no queríamos ceder el espacio. Me fracturaron la rodilla y a mi prima le pegaron y nos quitaron todas las pertenencias”.
Luego aclaró que si bien intentaron hacer la denuncia en la comisaría Tercera, por un problema en el sistema que se extendió, al parecer toda la noche, ninguno de los auxiliares la dejó asentada. Por esta razón, recién en abril lograron concretar el trámite.
“Nos pedían $2 mi por mes, y a las que no llegaban a eso monto las obligaban a vender droga”, agregó.
De todas maneras, Anahí no logró identificar a Paloma como la persona que le sustrajo sus pertenencias.
Asimismo, el problema con las primas habría comenzado cuando Anahí días antes había concurrido a la casa de Paloma para reprocharle que una de sus hijas -travestis que recién se inician- había sido golpeada por ella. “Ahí me dijo que si mi amiga quería trabajar ahí tenía que pagarle”, aclaró.
Su prima Pamela dio un relato similar y agregó que durante la golpiza le robaron la peluca de pelo natural, una prótesis capilar, la cartera y el celular. Mientras le pagaban patadas cuando estaba en el piso, Paloma le decía “si querés estar acá tenés que pagar”.
“No me cobraban porque era ‘loca vieja’, pero como me metí para defender a mi prima de la golpiza le dio bronca y Paloma se la agarró conmigo”, agregó.
Meses después, el 2 de noviembre de 2013, Pamela fue brutalmente golpeada, apuñalada y arrojada a la acequia, donde la rociaron con querosén y le tiraron un fósforo. Por el hecho fueron señaladas cinco travestis las cuales habrían sido mandadas por León, quien para ese momento ya estaba detenida. Si bien la causa fue investigada no llegó a juicio y Paloma fue sobreseída en Apelaciones.
La versión de la acusada
Paloma declaró y en pocas palabras sostuvo que “a estas personas -por las denunciantes- jamás les he pegado, robado ni les he hablado. Esto es parte de una venganza para sacarme del camino porque hace años vengo diciendo que las travestis no tienen que pagar para trabajar, y son estas personas las que les cobran. Cuando les dije que no tenían que pagar empecé a ser un problema”.
Según su versión dejó la prostitución en 2007 -un año después de salir de la cárcel donde cumplió una pena de 18 años por homicidio- y desde ese momento se dedicó a trabajos de campo, como la siembra, la cosecha y la poda.
“Muchas chicas vivían conmigo en un departamento de Ciudad y por eso me enteraba de lo que les pasaba”, añadió.
¿Quién es Paloma?
Paloma León, como es conocida en la noche mendocina, fue señalada como una proxeneta, es decir, una personas que regentea prostitutas y que habría llegado a tener bajo su poder a más de 100 travestis.
Sobre sus espaldas recaen fuertes acusaciones de golpizas e intentos de homicidios contra las jóvenes. Tal es así que al caso de Pamela se le suma el de Mariana, otra travesti que fue desfigurada por una banda de colegas y Camila quien recibió cadenazos en todo su cuerpo.
Fue detenida en octubre de 2013.
