Eduardo Martearena.

El tribunal conformado por los jueces Soledad Colucci, Belén Salido y Agustín Chacón decidió rechazar el pedido de recusación del juez técnico Eduardo Martearena solicitado por los fiscales Fernando Guzzo y Florencia Díaz Peralta. De esta forma, Martearena podrá intervenir en el segundo juicio por jurado por el crimen de Diego Céspedes Ortiz (54), ocurrido en diciembre del 2023 en Las Heras, luego de que el primer proceso fuese declarado “estancado” producto de que los doce ciudadanos mendocinos encargados de impartir justicia no llegaran a un acuerdo.

Fernando Guzzo y Florencia Díaz Peralta, de la Fiscalía de Homicidios, realizaron la presentación contra Eduardo Martearena en pos de lo que consideraban una “pérdida de imparcialidad” sustentada en una serie de cuestionamientos sobre la conducción del debate. Los fiscales argumentaron que Martearena no se ajustó a la normativa vigente. La abogada querellante, Jimena Villanueva, acompañó esta presentación.

Fernando Guzzo, fiscal en jefe de Homicidios.

El conflicto se disparó luego de que el jurado popular que participó del primer juicio -que se desarrolló la semana pasada en el Polo Judicial de Mendoza- no lograra arribar el jueves a un veredicto unánime, condición indispensable en este tipo de procesos. Los doce jurados quedaron “estancados” al no poder determinar la culpabilidad o inocencia de Matías Damián Silva Juárez, único acusado por el homicidio.

Martearena declaró el juicio “estancado” y tanto la fiscalía como la querella afirmaron que el magistrado no les ofreció a las partes alternativas procesales previstas por la legislación, como permitirles presentar nuevos alegatos o habilitar más tiempo para deliberar. Esta omisión, argumentaron, condicionó gravemente el desarrollo del juicio.

El tribunal advirtió que “no se verifica apartamiento del marco normativo” en el accionar de Martearena. Soledad Colucci, Belén Salido y Agustín Chacón avalaron el accionar del juez técnico e indicaron que “el jurado había deliberado durante más de seis horas, había realizado ya consultas sobre un tema de prueba, se le había respondido la inquietud; y no obstante, se presentaron en la sala comunicando de manera clara (no dubitativa) que no había podido alcanzar un veredicto unánime”.

En ese momento, “las partes estaban presentes”, advierte el documento, el cual señala también que “no solicitaron el uso de la palabra ni propusieron que se implementaran medidas orientadas a reencauzar la deliberación, ni mucho menos repusieron la decisión”. Por esto, el tribunal consideró “no coherente” sostener que el juez Martearena había incurrido en una omisión, la cual -en caso de haber existido- debía ser marcada en ese momento.

Guzzo, Díaz Peralta y Villanueva también pidieron que Martearena no participe del segundo juicio por jurado por “haber respondido una consulta del jurado extralimitándose en la información brindada y sin dar debida intervención previa a las partes”. El tribunal desestimó ese pedido: “la conducta del magistrado fue ajustada a derecho”.

En conclusión, los jueces Soledad Colucci, Belén Salido y Agustín Chacón no advirtieron “elementos objetivos que permitan concluir que el magistrado haya comprometido su imparcialidad en el futuro desarrollo del proceso”. Lisa y llanamente, pese a los cuestionamientos de la fiscalía, el juez técnico Eduardo Martearena podrá formar parte del segundo juicio por jurado por el crimen de Diego Céspedes Ortiz.