A fines de 2021, el adiestrador de canes Marcos Herrero fue detenido por policías de Investigaciones de Mendoza en su casa de Viedma, Río Negro. Meses antes, había sido contratado por los hijos de Viviana Luna, una mujer que desapareció hace más de seis años en Potrerillos, Luján de Cuyo.
El motivo por el que la Justicia mendocina solicitó la captura del ex policía, fue que se descubrió que había plantado pruebas durante una serie de rastrillajes que hizo entre fines de setiembre y comienzos de octubre de ese año, en la citada localidad montañosa.
Entre esos elementos, había restos óseos de un cadáver, cuyo ADN coincidió con los huesos supuestamente encontrados por Herrero cuando trabajó en la búsqueda de Marcela López, otra mujer que desapareció, en la provincia de Santa Cruz.
Por eso, el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello lo imputó por una batería de delitos: estafa, falsa denuncia (dos hechos), falso testimonio (dos hechos), encubrimiento y usurpación de títulos y honores.
Este miércoles, en la Sala 14 del Polo Judicial Penal se dio inicio al juicio oral contra Herrero, conocido como el “peritrucho“, quien presenció la sesión desde su casa de Viedma, Río Negro. Actualmente, se encuentra con libertad condicional.

Durante la primera audiencia, declaró una de las testigos clave que tiene la causa. Se trata de Laura Ballester, integrante de la agrupación de búsqueda y localización de personas con perros Kunti K9, que trabajó a la par de Herrero, contratados por los hijos de Luna.
La adiestradora de canes complicó con su testimonio a su colega, ya que ofreció detalles de las sospechas que comenzaron a tener ella y sus compañeros a medida que iban realizando los rastrillajes junto al ex policía rionegrino.
En ese sentido, la mujer relató cómo fue encontrando situaciones que llamaron su atención en las fotografías y videos que ella mismo tomó durante las tareas de búsqueda practicadas en un hostel abandonado y un complejo de cabañas de Potrerillos donde residía Luna.
Esas imágenes fueron aportadas a la investigación por Ballester y muestran a Herrero con un bulto en uno de los bolsillos, con la misma silueta de un estuche que, para el Ministerio Público, fue plantado en las cabañas inspeccionadas.
Dentro de esa funda había preservativos y un papel con anotaciones de nombres de destacados personajes de la política, la Justicia y el mundo empresarial mendocino: entre ellos, el ex jefe de la Policía Roberto Munives, el juez Walter Bento, el ex gobernador Alfredo Cornejo y hasta el empresario asesinado Diego Aliaga.
Justamente, semanas antes de que Herrero viajara a Mendoza para iniciar con los trabajos para los que fue contratado, se había comunicado con Ballester y le pidió que googleara esos mismos nombres y le facilitara la información.
El ex policía le explicó a su colega que tenía el dato de que esos apellidos formaban parte de una red de trata de personas que operaba en la provincia, reveló la mujer.
En ese entonces, Ballester anotó esa solicitud de Herrero en una libreta y aportó la misma a los detectives del caso. Ese escrito fue exhibido ante el Tribunal durante la audiencia.
Por su parte, también declararon policías de la División Búsqueda de Personas, de Investigaciones, que participaron de rastrillajes realizados en 2019 en el mencionado hostel.
Los sabuesos contaron que durante esas tareas nunca se divisaron los elementos que posteriormente Herrero aseguró encontrar -restos óseos y otro escrito con nombres- y para eso brindaron fotografías de ese procedimiento.
Por otro lado, apenas se inició el debate, la defensa a cargo de Julieta Lavarello y Mariano Talquenca solicitó la nulidad absoluta de la indagatoria a Herrero y, por eso, la suspensión del debate.
Básicamente, para los letrados se violó el derecho a la defensa de su cliente, hubo falta de pruebas en el requerimiento de elevación a juicio y cuestionó la cadena de custodia sobre elementos peritados que terminaron complicando a su representado.
Desde la Fiscalía -representada por Pirrello y el fiscal en jefe Fernando Guzzo– solicitaron que se rechace el recurso interpuesto, pero los jueces Ramiro Salinas, Luis Correa Llanos y Ramón Spektor prefirieron diferir para el final del debate la definición sobre esa solicitud.
En tanto, el juicio se retomará el jueves con las testimoniales de la ex pareja de Luna y padre de sus hijos, quien es propietario del complejo de cabañas donde ella vivía; declararán una antropóloga y los peritos que hicieron los cotejos de ADN a los restos óseos secuestrados y se exhibirán las escuchas telefónicas a Herrero.
La causa
El peritrucho se encuentra imputado por los delitos de estafa, falsa denuncia, falso testimonio, encubrimiento y usurpación de títulos y honores.
El 3 de diciembre de 2021 fue detenido durante un allanamiento su domicilio de Viedma, Río Negro, y policías lo trasladaron a Mendoza.
Todo fue a raíz de los rastrillajes que realizó a fines de setiembre de ese año en Potrerillos, por pedido de los hijos de Luna. En esa oportunidad, aseguró haber encontrado un cráneo y un papel con anotaciones dentro de un monedero, en el interior de una casa que ya había sido rastrillada por la Policía de Mendoza.
Mediante un peritaje a esos huesos, se demostró que pertenecían a un hombre y que habían sido manipulados por Herrero, evidenciando que colocó de manera deliberada los restos en ese lugar.
Los peritos constataron que esos huesos coincidían con el ADN de los hallados durante la búsqueda por la desaparición de Marcela López.
