Una banda de asaltantes peligrosa. De esas que actúan durante un corto período de tiempo porque sus integrantes, inconscientemente, saben que pueden caer en las redes policiales en cualquier momento. En la mayoría de los hechos simulaban ser policías de Investigaciones.

Estaban cebados. Siempre con el objetivo de engañar a las víctimas y robarles todo lo que tenían en su poder. Apuntaban, principalmente, al dinero en efectivo que guardaban. Eran muy violentos y no les temblaba el pulso para amenazar de muerte mientras friccionaban el cañón de un arma de fuego por la cabeza de los martirizados.

En uno de los casos, hasta abusaron de un joven cuando le introdujeron un dedo con whisky en el ano.

Dos de los integrantes fueron condenados en junio de este año por uno de los golpes que perpetraron a principios de diciembre del 2019.

Ver también: Condenan a la banda que hizo inteligencia para perpetrar un audaz robo en el Dalvian

La escenas fueron dos: una casa de la Sexta Sección y otra del coqueto barrio Dalvian. El señalado líder de la organización, Cristian Heriberto Romero Arce (48), y Cristian Marcelo Gelvez (25), reconocieron ese atraco y recibieron 9 años y medio y 6 años de prisión, respectivamente.

Pero había otros hechos que investigar y se fueron abriendo compulsas. Y la fiscal que trabajó la pesquisa contra toda la gavilla, Florencia Díaz Peralta, mandó a juicio al resto de los integrantes que fueron capturados por la División Robos y Hurtos de Investigaciones.

Este martes, seis de ellos, de entre 21 y 31 años, fueron sentenciados a duras penas luego de que pactaran la condena con la fiscalía en un juicio abreviado inicial.

Se trata de Pablo Gustavo López Peralta (10 años de cárcel), Juan Aldo de Rosas (3 años de prisión en suspenso), Brian Nahuel Gabiola (tres años de prisión efectiva), Fernando Ortiz Ubeda (8 años de cárcel), Brian Reynoso (3 años de prisión en suspenso) y Ángel Ortiz Chacón (el tiempo que llevaba detenido).

Cada uno por su lado o participando juntos en algunos hechos entre diciembre del 2019 y principios de este año, terminaron reconociendo las acusaciones y pactando la pena con el Ministerio Público. Otros señalados integrantes prefirieron no formar parte del acuerdo y los procesos en su contra todavía están abiertos.

Dramáticos

El expediente principal contra algunos de los citados se inició luego del viernes 12 de junio del 2020, cuando se cometió un violento robo en un departamento de calle Peltier de Godoy Cruz. Allí, dos jóvenes fueron engañados y reducidos después de una juntada con personas que conocían. Las víctimas estuvieron privadas de la libertad y una de ellas sufrió abusos.

Los que participaron como asaltantes fueron Pablo López Peralta, conocido como el Dainamo, Juan Manuel Yañez –se encuentra imputado pero no fue a debate abreviado–, y Lucas Antonio Hidalgo Romero, el hijo de un abogado que ya fue condenado en esta causa y que también recibió una pena por un crimen cometido este año en General Alvear.

Además, formaron parte del hecho de inseguridad otros personajes que no fueron identificados durante la instrucción.

El robo fue planificado. López Peralta invitó a dos conocidos a su casa y estuvieron charlando y tomando bebidas alcohólicas durante 45 minutos. En un momento, salió de la propiedad y dejó la puerta entreabierta.

Cuando las víctimas se estaban yendo, ingresaron Yañez y Romero y otros tres malvivientes portando armas de fuego.

“Somos de la brigada, somos de la brigada”, gritaron mientras simulaban ser efectivos de Investigaciones y avanzaban sobre los dos amigos. Los ataron de pies y manos con precintos plásticos y también cinta tipo scotch. Les taparon los ojos y les dieron culatazos y también les tiraron whisky sobre el cuerpo.

Uno de los actos más dramáticos, sostiene la investigación de Díaz Peralta, ocurrió cuando uno de los malvivientes le introdujo el dedo en el ano a una de las víctimas después de haberlo sumergido en la bebida alcohólica.

Mientras los golpeaban, a uno de ellos le sacaron las llave de su casa y del auto. En ese momento, se sumó otro malviviente al teatro del hecho y se dirigió con un cómplice hasta la casa de la víctima, ubicada en Jesús Nazareno, en el vehículo, un Ford Focus.

Ya durante la madrugada del sábado, se metieron al domicilio y redujeron a la madre del joven que estaba privado de su libertad en el departamento de calle Peltier.

Le apuntaron y amenazaron con un arma y la tiraron al piso, boca abajo. “Quedate callada, no digas nada y dame la plata”, dijo uno de ellos, reza el expediente.

Mientras esto sucedía, se comunicaron telefónicamente con su hijo y le pusieron el teléfono en una oreja. El joven, reducido, le pidió a su madre que entregara todo la plata que guardaban porque, de lo contrario, lo iban a matar.

Así fue que los delincuentes se hicieron con 13.000 dólares y 6.500 pesos que se encontraban en el interior de una valija negra, al lado de una cómoda de las habitaciones, entre otros elementos de valor, como dos relojes –uno marca Gucci– y alhajas varias.

Mientras el robo se consumaba en la casa de Jesús Nazareno, personal policial llegó hasta el lugar alertado por los vecinos y capturó a un par de asaltantes con parte de los bienes sustraídos después de que intentaran escapar rompiendo una de las ventanas.

La película de terror para las dos jóvenes víctimas terminó pasadas las 5 cuando las encapucharon y transportaron en un auto durante 15 minutos para dejarlos en un bulevar de calle Dorrego. Antes de abandonarlas, les robaron dinero y los teléfonos celulares.

En el caso también fue vinculado Juan Aldo de Rosas, amigo de Peralta y compañía, debido a que se hizo presente en el departamento al otro día y le pidió a una mujer que lo limpiara porque había rastros de sangre, entre otras pruebas, que podrían complicarlos.

Por su parte, la fiscal de Robos y Hurtos investigó a otros jóvenes por casos que se fueron desprendiendo de la llamada causa madre.

Por ejemplo, hubo un hecho del 24 de enero del año pasado, donde intervinieron Fernando Gabriel Ortiz, Lucas Antonio Hidalgo y Brian Daniel Reynoso, cuando irrumpieron en una casa de calle Laprida de Ciudad y robaron dólares y otras pertenencias para luego escapar en un auto que era conducido por un cómplice.

Cinco días antes, hubo un robo en calle Aguirre de Villa Nueva y participaron Aníbal Dalmiro Andino Cejas y otros dos sujetos no identificados.

Desvalijaron la propiedad (robaron televisores, una consola de videojuegos, un DVD, una notebook, prendas de vestir, una tablet, parlante, 80.000 pesos y una pava eléctrica, entre otros), más la participación de Fernando Gabriel Ortiz, quien los ayudó a escapar mientras esperaba en las inmediaciones al volante de un auto.

También se llevó a debate un robo ocurrido el 28 de enero de este año en el barrio Portal de Urquiza, en Maipú. Ángel Emanuel Chacón y Brian Reynoso ingresaron al inmueble y se llevaron 5.000 pesos, relojes y otras alhajas y se dieron a la fuga en un VW Suran.

Otra de las compulsas fue por un hecho ocurrido el 24 de diciembre del 2019, cuando Juan Manuel Yañez, Brian Nahuel Gabiola, Fernando Ortiz Ubeda, Brian Daniel Reynoso y otro sujeto apodado Ñoño Gordo, ingresaron a una casa del barrio Parque Oeste simulando ser policías (portaban armas y chalecos antibalas) y atacaron a una mujer para robarle.

“Dame la plata o te doy”, le gritó uno de ellos. Uno de los integrantes de la banda golpeó a un hermano de la mujer de una patada en el pecho y amenazó con llevarse a su hijo secuestrado.

La dueña del domicilio sufrió heridas en el brazo y le dijeron “hija de puta, dame toda la plata” mientras era paseada por las habitaciones. Uno de los vecinos escuchó ruidos extraños y dio aviso al 911. Los efectivos llegaron y capturaron a Yañez y Gabiola con el dinero que acaban de sustraer.