La investigación por el crimen de Franco Patricio Aracena en Guaymallén ya tiene un principal acusado: la Justicia imputó a Tomás Gómez por homicidio criminis causa en concurso real con robo simple y participación de menores de edad, un delito cuya pena base es la prisión perpetua.
La acusación sostiene que el joven provocó la muerte de Aracena para consumar y encubrir un robo cometido en un departamento de la víctima la calle Rodríguez Peña en Villa Nueva.
El cuerpo de Aracena fue hallado el martes pasado. Estaba maniatado con cables y sábanas, semidesnudo y con signos de violencia. El informe preliminar de la necropsia confirmó que murió por estrangulamiento, reforzando la hipótesis de que fue reducido con fuerza en un encuentro que no habría sido fortuito.
Los peritajes determinaron que no hubo ingreso forzado al domicilio, lo que indica que la víctima conocía a sus agresores y abrió la puerta voluntariamente. Además, se constató la sustracción de una bicicleta, un celular y una cámara de fotos. Sin embargo, los investigadores consideran que el robo fue un elemento secundario dentro de un cuadro más complejo, vinculado a relaciones personales y consumo.
Testigos y registros fílmicos captaron a dos personas saliendo del complejo, una en moto y otra con la bicicleta de la víctima. Gómez intentó desvincularse del rodado, aunque la fiscalía ya reunió pruebas que lo comprometen directamente. Ahora, el joven enfrenta la imputación más grave que prevé el Código Penal, mientras la causa avanza para esclarecer las responsabilidades de los demás implicados.
