Rebeca Iris Fernández (30) fue trasladada el martes al penal de El Borbollón después de ser imputada por la muerte de su hijo de dos meses. Se conoció también que otro bebé de la mujer había muerto hace un tiempo. En esa ocasión, se inició una investigación judicial que terminó archivada. 

El hecho por el que Fernández fue acusada ocurrió la mañana del domingo cuando regresó a su vivienda después de ausentarse durante la madrugada y la criatura falleció después de tener contacto con ella.

La investigación sostiene que Fernández, en ese momento, se encontraba ebria porque había salido a un boliche con amigos
La hipótesis principal señala que dejó al pequeño al cuidado de otra hija de sólo 11 años, que también tenía que controlar a otro hermanito de 2. 

Fernández quedó aprehendida y en el caso intervino el fiscal de Homicidios Carlos Torres. Durante la noche, la mujer fue acusada y prefirió no declarar.

Al día siguiente, el resultado de la  autopsia realizado al cuerpito del bebé determinó que había muerto por una broncoaspiración. De esta forma tomó fuerza la hipótesis de que Fernández llegó alcoholizada y comenzó a amamantarlo. 

Al parecer, el pequeño se comenzó a ahogar con la leche materna y eso provocó el paso accidental del liquido a las vías respiratorias, según se desprende de la investigación, por lo que el fiscal decidió imputarla por homicidio agravado por el vínculo y solicitó que fuese enviada a la cárcel. 

En tanto, otro dato de importancia llegó a los pesquisas durante las últimas horas. Es que el segundo hijo que tuvo la mujer había muerto en lo que, en ese momento, se consideró un accidente. 

La información detalla que el pequeño tenía 5 meses al momento del deceso. Aparentemente, todo ocurrió cuando estaba en un corralito, comenzó a trepar para salirse y al intentar bajar se ahorcó con una de las cuerdas

Por ese hecho se inició una causa judicial pero la misma terminó archivada ya que se consideró que no había delito.