La escalada de violencia en el asentamiento Castro, ubicado en la localidad de Jesús Nazareno, en Guaymallén, obligó a un nuevo despliegue policial de gran magnitud este jueves por la mañana, en el marco de una investigación por tentativa de homicidio que lidera la fiscal Claudia Ríos.
La zona, que desde hace semanas está sacudida por enfrentamientos entre bandas juveniles, fue escenario de 25 allanamientos con el resultado de seis personas detenidas, armas y droga secuestradas.
Los procedimientos fueron ordenados luego de una seguidilla de tiroteos registrados a comienzos de mes. En al menos tres episodios, dos personas resultaron baleadas y una mujer salvó su vida de milagro tras quedar atrapada en medio de un feroz intercambio de disparos entre grupos antagónicos. En uno de esos hechos, personal de Policía Científica recolectó 22 vainas servidas calibre 9 milímetros, lo que reflejó la intensidad de los ataques.
La ola de violencia comenzó el lunes 6 de mayo, cuando un joven de 19 años fue herido de gravedad en la ingle mientras jugaba al fútbol. Esa misma noche, otro joven de 29 años recibió un balazo en el brazo durante una emboscada. Finalmente, un día después una mujer denunció que fue atacada al ingresar al barrio y que dos grupos comenzaron a dispararse entre sí a pocos metros.
Aunque no hubo más víctimas fatales, los vecinos aseguran que los enfrentamientos son constantes y ocurren incluso durante el día.

A raíz de estos hechos, este jueves a las 6 se concretó un megaoperativo en la zona con el Grupo Halcón, efectivos de Infantería, personal de Investigaciones y operadores del 911, que participaron en la irrupción de viviendas del interior del asentamiento.
En total se allanaron 15 propiedades, varias de ellas construidas de forma precaria y sin numeración visible, con el foco puesto en el callejón Ascasubi, uno de los sectores más conflictivos del barrio.
Como resultado, seis sujetos fueron detenidos y otras cuatro personas trasladadas a la Comisaría 25° para la averiguación de antecedentes.
Además, se secuestraron 40,8 gramos de cogollos, cigarrillos armados, una balanza digital, elementos de fraccionamiento y más de 3,5 kilos de flores de marihuana. También se hallaron tres plantas de cannabis de gran porte, un arma de aire comprimido y teléfonos celulares que serán peritados.
Fuentes judiciales confirmaron que algunos de los detenidos registraban antecedentes por delitos similares y uno de ellos tenía un pedido de captura vigente.
Desde la Policía señalaron que el asentamiento Castro es una zona de “difícil acceso” y que algunos sujetos –ya identificados– vienen sembrando el terror para apropiarse de casas y consolidar el narcomenudeo.
