La detención este lunes por la mañana de Franco Josías González fue uno de los datos judiciales y policiales más relevantes que dejaron los allanamientos simultáneos realizados en los barrios Olivares y Flores Oeste, en el oeste de Ciudad, aunque no fue el único resultado positivo de un operativo que involucró a distintas fiscalías y líneas de investigación abiertas desde hace semanas.
Las medidas se concretaron en la madrugada, con procedimientos coordinados en manzanas puntuales del barrio Olivares -2, 3, 5 y 12– y en la 13 de Flores Oeste, además de otros domicilios del mismo sector. Todos esos puntos habían sido señalados en expedientes en trámite por su presunta vinculación con hechos de violencia, robos reiterados y el posible acopio de armas y estupefacientes.
Por todo esto, fue que el Ministerio Público e Investigaciones trabajaron en diversos expedientes para intentar frenar con los hechos de inseguridad, principalmente los ocurridos en zonas aledañas a la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo).
Los allanamientos que expusieron a las bandas armadas que operan cerca de la UNCuyo
La escalada de hechos delictivos registrada en las inmediaciones de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) en las últimas semanas derivó este lunes en una respuesta policial y judicial de gran magnitud. Minutos antes de las 6, se desplegaron una decena…
En ese contexto fue atrapado Franco González, sindicado como uno de los autores de un violento intento de asalto ocurrido el 16 de enero minutos antes de las 22, en inmediaciones de Cristo Redentor y Gran Capitán Sur, en el barrio Olivares.
De acuerdo con la investigación, este joven conocido como “Lobito”, actuó junto a Marcos Fabricio González, quien ya se encontraba detenido por esta causa. Ambos interceptaron a la víctima e intentaron sustraerle una mochila; durante el forcejeo, y cuando quiso huir, uno de ellos la golpeó en la cabeza con la culata de un arma de fuego, provocándole lesiones. El robo no llegó a consumarse pero el accionar delictivo fue suficiente para que quedara con pedido de captura.
Por ese hecho, la fiscal Cecilia Bignert ordenó su detención durante los allanamientos y avanzó con su imputación este martes, al considerarlo partícipe del hecho instruído. Fue apresado en la casa principal de la manzana 12.
En el domicilio dieron con dos bicicletas que serían robadas: una marca Specialized mountain bike roja con blanco y una tipo playera negra sin marca. Además, durante la requisa dieron con un teléfono celular marca Kodak y 11 plantas de cannabis que hicieron un peso total de 280 gramos.
Fuentes judiciales señalaron que el Lobito fue el único presunto autor de robos o asaltos identificado durante los procedimientos, pese a la magnitud del despliegue y la cantidad de personas inicialmente aprehendidas.
El resto de los sujetos apresados quedó involucrado en expedientes paralelos, sin conexión directa con los robos cometidos en las inmediaciones de la UNCuyo.





En ese grupo aparecen Michael Agustín Cousin y Diego Emanuel Rodríguez Cousin, quienes fueron sorprendidos en domicilios de los barrios allanados y quedaron comprometidos por el secuestro de armas de fuego y municiones, hallazgo que dio origen a imputaciones por delitos vinculados a la tenencia y encubrimiento.
Además, otras personas fueron puestas a disposición de la Justicia en averiguaciones de encubrimiento, causas que se tramitan bajo la órbita de los fiscales Virginia Rumbo y Tomás Guevara.
Fuentes que hablaron con El Sol aclararon que estos últimos dos detenidos “no están sindicados como autores de robos ni asaltos“, sino que su situación procesal está ligada al material secuestrado durante las medidas.
Durante las medidas, los efectivos incautaron dos pistolas calibre 9 milímetros, un rifle calibre 22, municiones de distintos calibres, más de dos kilos y medio de cannabis, plantas de marihuana, bicicletas presuntamente robadas, teléfonos celulares y otros elementos considerados de interés. Todo el material quedó bajo cadena de custodia y será sometido a peritajes.
En un primer momento, el operativo dejó 12 personas aprehendidas, aunque con el correr de las horas varias de ellas recuperaron la libertad tras las primeras diligencias procesales.
Las fuentes consultadas indicaron que las investigaciones continuarán abiertas y no se descartan nuevos procedimientos de este tipo, similares a “sitiar barridas”, en estos sectores del oeste capitalino, considerados sensibles por la reiteración de episodios violentos registrados en los últimos meses.
