La escena del siniestro la tarde de este martes.

Jessica Spitalieri, de 33 años, logró sobrevivir a una tarde que pudo ser fatal. Su cuerpo presenta quemaduras graves y su lengua sufrió lesiones, pero aun así alcanzó a decir una frase que marcó el rumbo de la investigación el martes por la tarde: “Este con la hermana me quisieron quemar con la casa”.

Esa afirmación, pronunciada ante varios testigos mientras los bomberos controlaban el fuego en una vivienda de calle Salta y Ayacucho de Ciudad, dejó en la mira a dos hermanos que fueron detenidos en el lugar. Ambos quedaron a disposición de la fiscal de Homicidios Florencia Díaz Peralta, que definirá su situación procesal en las próximas horas.

El caso ocurrió a las 16, cuando un llamado al 911 alertó sobre un incendio en esa esquina de la Cuarta Sección. Cuando el primer móvil policial llegó, el fuego ya había extinguido por Bomberos del Cuartel Central, pero el escenario era desolador: la fachada destrozada, vidrios rotos y restos calcinados en el interior.

En la vereda, tendida sobre el suelo, Spitalieri mostraba quemaduras en el rostro, el tórax y el brazo izquierdo. Los uniformados la auxiliaron hasta la llegada de una ambulancia que la trasladó al Hospital Lagomaggiore, donde este miércoles permanecía internada, fuera de peligro, pero casi sin poder hablar por las heridas en su boca.

Antes de ser atendida, la víctima alcanzó a contar a un oficial de la Comisaría Cuarta que Roberto Manuel Baigorria (36) y su hermana Sandra Lorena Baigorria (40) la habían golpeado con un palo y luego intentado prender fuego junto con la vivienda.

Ambos vivían en el mismo domicilio, y según fuentes policiales, mantenían una conflictiva relación con la mujer. El testimonio inicial de Spitalieri fue clave para que los efectivos detuvieran de inmediato a los sospechosos, quienes quedaron a disposición de Díaz Peralta.

La fiscal ordenó las primeras medidas en el lugar y dispuso que personal de la Unidad Investigativa de Capital (UID) trabajaran en la recolección de pruebas. Los peritajes determinarán si el fuego fue provocado con combustible y si se utilizó algún elemento acelerante, como sospechan los peritos. Díaz Peralta, en tanto, esperaba que la víctima pueda declarar formalmente en sede judicial, lo que será determinante para definir una posible imputación por tentativa de homicidio agravado por incendio.

Mientras tanto, una testigo clave se presentó de manera espontánea y brindó una declaración que complicó aún más a los hermanos Baigorria, en especial al varón. Se trata de una trabajadora sexual que ese día se encontraba a una cuadra, en calle Maipú.

Vecinos de la zona hablaron con El Sol y contaron que están cansados de la inseguridad en la Cuarta Sección.

Contó que vio a Roberto Baigorria caminar en estado de agitación hacia la vivienda y, pocos minutos después, detectó humo saliendo del techo. Al acercarse, encontró a Spitalieri herida y alcanzó a oír su desesperado grito: “Este con la hermana me quisieron quemar con la casa”.

Según su relato, el hombre no solo no negó la acusación, sino que gritó en voz alta que él mismo había provocado el incendio, una frase que escucharon varios vecinos que se mantuvieron luego en silencio cuando personal policial intentó entrevistarlos.

La testigo agregó que conocía tanto a la víctima como a los acusados, ya que trabajan en la misma zona, y mencionó que las peleas entre ellos eran frecuentes, motivadas por disputas por drogas y por clientes. Incluso, recordó que días antes del siniestro, la víctima habría intentado incendiar la vivienda de los Baigorria durante otra discusión. Esa casa estaba en conflicto y los pesquisas entienden que podría tratarse de “ocupas”.

El cuadro médico de Spitalieri es grave pero estable. El parte médico inicial indicó que la mujer presenta quemaduras en el 13 por ciento del cuerpo -en brazo y hombro izquierdo, rostro y tórax-, además de lesiones internas por inhalación de humo y quemaduras en la lengua. Se encuentra internada en la Unidad de Terapia Intensiva de Quemados, bajo monitoreo constante.

Los investigadores también revisan cámaras de seguridad privadas y públicas en la zona. Una de ellas, ubicada en una vivienda de calle Salta al 2300, muestra el momento en que comienzan las llamas, aunque un camión estacionado en la cuadra impidió luego observar con claridad si alguien ingresa o sale de la casa. La fiscal Díaz Peralta solicitó peritajes complementarios sobre los restos hallados en el interior y ordenó que la testigo declare en el Polo Judicial.

Este miércoles, la hipótesis más firme es la que planteó la propia víctima: un ataque intencional, en el que los hermanos habrían golpeado y luego intentado asesinarla prendiéndola fuego luego de encerrarla en un sector de la propiedad.

Con la declaración judicial de Spitalieri prevista para las próximas horas, la fiscal definirá si ambos quedan formalmente imputados por intento de homicidio y si el caso cambia de calificación, dejando atrás la de lesiones graves que inicialmente habían instruido.