Durante la madrugada del sábado 28 de diciembre, un reconocido boliche del departamento de San Martín fue el escenario de un violento episodio en el que un joven terminó con el rostro desfigurado. En su familia apuntan a un grupo de patovicas de Puente Bar, pero uno de los dueños del establecimiento aseguró que el hecho fue muy distinto y que sus empleados no tienen responsabilidad.

La víctima del ataque fue identificada como Agustín Musri (36), quien sufrió fracturas de tabique y pómulo, por las que se encontraba transitando una difícil recuperación y sin la visión de un ojo.

Desde la familia del joven apuntan directamente a los guardias del boliche como los responsables del violento acto, y aseguraron haber reconocido a dos de los siete empleados de seguridad, que habrían participado en la golpiza.

La versión de Musri y sus familiares explica que, una vez dentro del local bailable, junto a su hermanastro, un par de empleados de seguridad lo llevaron detrás de una cortina y, sin mediar palabras, lo golpearon repetidas veces en grupo.

Es más, sus familiares, algunos de los cuales prefirieron no dar a conocer su nombre por miedo a amenazas, relataron que el hecho se debe a un conflicto previo que tuvo el lesionado.

Hace dos años Agustín tuvo un accidente en moto con una mujer que hoy trabaja para uno de los dueños del boliche, explicaron desde el núcleo familiar del joven.

Según relataron, desde que ocurrió este incidente, el joven sufrió amenazas y ataques por parte de las hijas de esta mujer. Ellas tienen un estrecho contacto con algunos de los guardias del recinto.

Gustavo tras ser atendido en el nosocomio local.

A pesar de haber aportado la identidad de dos presuntos autores de la golpiza, desde la familia de la víctima y también su representante legal, manifestaron estar esperando a que se presenten en la Justicia las grabaciones del hecho, tanto lo que pasó dentro del local como afuera del mismo, ya que allí también habría ocurrido otro enfrentamiento.

Gustavo Arce, padrastro de Musri, se presentó en las afueras del boliche luego de ser alertado de lo que estaba pasando. Según relató a El Sol, al momento de llegar al lugar, se encontró a su hijastro “totalmente desfigurado”.

“Estaban todos los patovicas riéndose afuera. Yo empiezo a sacarles fotos y salieron dos a amenazarme. Me hago para atrás y se vienen todos a golpearme”, aseguró Arce.

Tras este momento, el padrastro aseguró que, al llegar al Hospital Perrupato, al igual que Musri, él también debió ser atendido: “Tengo enyesada la mano izquierda, me fracturaron un dedo y tuve heridas en las rodillas, nariz, ojos y costillas“, aseguró.

Además, Arce resaltó que si el presunto ataque también hubiera tenido como objetivo su hijo, el daño sufrido pudo haber sido mucho mayor, ya que el joven pasó por una operación en la cabeza y un golpe mal dado podría suponer graves complicaciones.

Los familiares del lesionado pidieron que “se les saque la credencial” a los empleados de seguridad señalados de estar implicados. “Esto no viene de ahora. Muchos de ellos ya tenían denuncias previas en la Fiscalía de San Martín“, comentaron.

La versión del dueño del boliche

A pesar de lo relatado por los miembros de la familia del joven golpeado, desde el local nocturno se dio una versión totalmente distinta de lo que supuestamente ocurrió esa noche.

Óscar Alvarado, uno de los dueños del boliche, detalló a El Sol que el joven fue retirado del boliche por algunos empleados de seguridad, sin que se generara ningún enfrentamiento y, que en el trayecto hacia la salida, Musri se habría chocado la cara contra el marco de una puerta.

Luego, Alvarado aseguró que hubo un incidente afuera“, pero que no involucró a ningún miembro de la seguridad del recinto.

Además, contrario a lo que aseguró la familia del joven golpeado, el dueño de Puente Bar describió que el 31 de diciembre, 3 días después del hecho, se entregaron las grabaciones a la Justicia.

Por otro lado, desde las redes del boliche se compartió un comunicado donde se aseguró que no avalan “ningún tipo de violencia”, y que desde el recinto se tomaron “las medidas que están a nuestro alcance, lo demás lo dejaremos en manos de la Justicia”.

La denuncia

El día 7 de enero se presentó en la Unidad Fiscal San Martín-La Colonia la denuncia por el hecho, que fue caratulado como lesiones leves dolosas en riña.

El expediente, que se inició a partir de la presentación judicial, quedó a cargo del fiscal Gustavo Jadur, quien recolectaba material probatorio para poder avanzar en la instrucción, señalaron fuentes allegadas al caso.

El abogado representante de Musri, Joaquín Ramírez, aseguró que “se están realizando las investigaciones preliminares donde ya se han identificado a algunos de los autores de las agresiones”.

El letrado también comentó que se lograron obtener las grabaciones del conflicto ocurrido en las afueras del boliche, gracias a una cámara de seguridad de la playa de estacionamiento del local.

Sin embargo, y contradiciendo a Alvarado, el abogado del denunciante señaló que el local bailable no entregó las grabaciones del patio interior, donde habría comenzado el conflicto, ni las de la zona donde los guardias de seguridad llevaron al joven para presuntamente golpearlo. Por lo que únicamente se puso a disposición de la Justicia la grabación de dicho estacionamiento.

Además, la querella particular habría solicitado el listado de la totalidad del personal del boliche, no solo de la seguridad, porque según el representante legal, “se sabe que muchos de los que trabajan como seguridad no están autorizados y los van a intentar ocultar o hacer pasar por otro tipo de trabajador”.

Para este proceso de identificación se describió también que “se solicitó la rueda de reconocimiento de personas para que las víctimas los puedan identificar porque no saben los nombres de todos”.

Alvarado está citado a declarar por este incidente el lunes 13.