¿Conflictos entre barras? ¿Venta de drogas? ¿Problemas entre conocidos por otro tipo de motivos que decidieron terminar a los tiros? ¿Una víctima fatal inocente? Al igual que durante el fin de semana pasado, cuando acribillaron con armas blancas a un chico de 15 años que llevaba dosis de cocaína para la venta, el escenario del hecho de sangre se repitió: el popular barrio San Martín del oeste de Capital.
Este domingo durante la madrugada, un hombre de 35 años fue asesinado a balazos y dos amigos resultaron heridos mientras se encontraban en la intersección de calles Los Paramillos y Las Vegas. No está del todo clara la hipótesis, pero los pesquisas analizaban los primeros testimonios para direccionar la investigación hacia los autores del ataque.
Cómo fue la batalla entre barras de Gimnasia y quién era la víctima
La de Jesús Nazareno y la del barrio San Martín. Dos facciones de la barra del club Gimnasia y Esgrima de Mendoza se enfrentaron minutos antes del inicio del partido con Defensores de Belgrano en calles Boulogne Sur Mer y Juan…
La reconstrucción inicial sostiene que un grupo de sujetos pasó en un auto minutos antes de la 1 y comenzó a disparar a pocos metros de la manzana 48, donde hay un mural del recordado futbolista de Gimnasia y Esgrima Víctor Antonio Legrotaglie (fallecido en marzo de este año), que reza el “Víctor es el ídolo de la Ciudad”, e hirió a tres de los presentes: Darío Exequiel Pereyra, Sergio Javier Pérez (47) y Daniel Oscar Retamales (41).
El trío, vinculado con la hinchada del Lobo por lo que comentaron a El Sol en la barriada, se encontraba con otras personas desarrollando los preparativos para partido de este domingo por la tarde en el estadio ubicado en el Parque General San Martín frente a Estudiantes de Río Cuarto. Llevaban y colgaban banderas cuando pasaron los agresores en un vehículo rojo y accionaron armas de fuego “con el claro objetivo de matar”, tal como revelaron las fuentes del caso.
Pereyra, Pérez y Retamales, domiciliados en las manzanas E, 48 y 50 del barrio San Martín, respectivamente, fueron llevados de urgencia al Hospital Lagomaggiore en autos particulares luego de recibir los impactos.
Cuando todo era un caos en el lugar, los vecinos y familiares de las víctimas llamaron al 911 para contar lo que había sucedido. Llegaron varias movilidades de la jurisdicción y los uniformados buscaron testigos para conocer lo que acaba de ocurrir.
Mientras esto sucedía, en la guardia del nosocomio recibieron a los lesionados y los médicos confirmaron el deceso de Pereyra, quien “llegó muerto por un shock hipovolémico” (pérdida de sangre). Diagnosticaron dos heridas letales de arma de fuego en el tórax. Por su parte, Retamales recibió un proyectil en el brazo izquierdo (lo atravesó) y Pérez también presentaba un orificio de entrada y salida en el antebrazo izquierdo con fractura de cúbito.
Confirmado el asesinato, la fiscal de Homicidios Andrea Lazo y los policías de la división de Investigaciones que trabaja esos casos comenzaron a recibir declaraciones y analizar las pruebas recolectadas en la barriada.
Los testigos, principalmente familiares del fallecido y de los heridos, describieron que las víctimas “colgaban y llevaban banderas” cuando pasó un rodado que no lograron identificar en ese momento -los investigadores tenían la sospecha de qué rodado se trataba, pero pidieron reserva en los primeros momentos de la instrucción- y escucharon las detonaciones.
Con el paso de las horas, trascendió que Pereyra había tenido algunos roces con la Justicia. Lo investigaron por tema de drogas en el 2007 y 2014 y también por hurto y robo agravado. Por eso no descartaban problemas entre conocidos vinculados a otras teorías. Más allá de eso, no está confirmado que las balas eran para él. “Se la puede haber comido de arriba”, agregaron las fuentes.
Por sospechas de venganza, fue detenido con un arma el padre del barra de Gimnasia asesinado
Efectivos de la División Homicidios de Investigaciones capturaron a principios de semana con un arma de fuego al padre del hincha del Club Gimnasia y Esgrima de Mendoza asesinado de un puntazo durante un cruce entre facciones momentos antes de un…
Desde principios de este año, la hinchada del Lobo viene protagonizando hechos de gravedad tanto cerca del estadio como en otras zonas donde tienen base la barra. A principios de febrero, fue asesinado Ricardo Nicolás Balle a unos 150 metros hacia el este del ingreso estadio, antes del inicio del partido frente a Defensores de Belgrano.
Faltaban pocos minutos para el arranque del encuentro cuando las facciones de Jesús Nazareno y del barrio San Martín se enfrentaron con armas de fuego, blancas y palos.
El resultado fue trágico: Balle, que venía con un número grupo de hinchas de Guaymallén, terminó muerto en el medio de calle. El caso también está en manos de la citada fiscal Andrea Lazo y el padre del hombre asesinado fue detenido un par de meses después, en abril, porque existían sospechas de que planeaba vengar la muerte de su hijo.
