Tomás Moyano tiene 39 años.

Una madrugada teñida de sangre en el barrio Huarpes II de Godoy Cruz activó este domingo un complejo rompecabezas judicial y policial. Tomás Moyano, un hombre de 39 años, ingresó al Hospital Central con un disparo en la cabeza y la investigación, que quedó en manos de la fiscal de Homicidios Andrea Cecilia Lazo, giró en los primeros momentos en torno a una pregunta central: ¿fue un accidente o hubo intención? Una de las dos teorías era más fuerte para los pesquisas.

El hecho ocurrió minutos antes de las 3.30, cuando un llamado al 911 alertó que un hombre se habría disparado a sí mismo pero sin intención de suicidio. La escena, según los primeros testimonios policiales, fue una habitación en una vivienda de la mencionada barriada.

Allí se encontraba Moyano junto a su pareja, una mujer de 28 años que declaró ante la policía que el herido estaba manipulando un arma calibre 22 cuando, accidentalmente, se le escapó un tiro que fue directamente a su cabeza.

La bala ingresó por el costado derecho del cráneo. Moyano fue trasladado al nosocomio de calle Alem de Ciudad, donde quedó internado en la Unidad de Terapia Intensiva, en estado crítico. Su pronóstico, añadieron desde el efector público, era reservado.

La declaración inicial de la mujer se transformó, apenas, en un punto de partida para la causa. Debido a esto y para tener una situación más clara, la fiscal ordenó una batería de pericias orientadas a comprobar o descartar la versión del accidente.

Para eso, los trabajos de Policía Científica, que se sumarán al expediente con el paso de las horas, serán fundamentales: los profesionales buscarán reconstruir el trayecto del proyectil, establecer la distancia desde la que se disparó el arma y determinar si la pistola presenta rastros genéticos o huellas dactilares del propio Moyano.

Mientras tanto, la Unidad Investigativa Departamental de Godoy Cruz (UID) y también efectivos de Homicidios trabajaron en la recolección de testimonios y otros indicios que ayuden a establecer con precisión lo ocurrido dentro de esa vivienda.

La reconstrucción de los minutos previos al disparo, y los resultados de los peritajes balísticos serán claves para confirmar si se trató de un trágico accidente o si la herida fue provocada en circunstancias distintas a las relatadas por la principal testigo.