La Comisaría 40 del barrio La Estanzuela.

La Comisaría 40ª de Godoy Cruz atraviesa una situación límite desde la semana pasada, cuando las autoridades policiales de esa jurisdicción dispusieron que esa dependencia reciba a todos los aprehendidos del oeste del departamento.

El subcomisario Claudio Fernando Leyes elevó el miércoles una nota al jefe distrital, comisario Ángel Sarvia, solicitando que se desafecte a su personal de las maniobras diarias para poder cumplir con la nueva directiva.

Según el documento al que accedió El Sol, la medida afecta a cinco comisarías de la zona oeste (50, 27, 34, 7ma y el personal de Motorizada), que ahora deben trasladar a todos sus detenidos a la Comisaría 40ª, ubicada en el barrio La Estanzuela, generando un colapso operativo en esa dependencia.

La situación, detallaron fuentes policiales, es crítica: la citada dependencia cuenta con 18 efectivos policiales en total, sin contar jefes, y tiene capacidad física para solo seis aprehendidos en sus calabozos. Sin embargo, recibe un promedio de 20 personas detenidas por día ante los cambios recientes, lo que generó un desborde constante en las instalaciones.

“El personal de esta dependencia se va a recargar con la recepción de los aprehendidos de todo el ámbito jurisdiccional mientras que el resto de las dependencias van a estar eximidas de esa tarea”, advirtió Leyes en su nota que llegó a la cúpula de la distrital, a cargo de Mario Rilli, y las autoridades del Ministerio de Seguridad, También destacó que la medida generó tanto a él como sus subordinados “desigualdad de condiciones” respecto a otras unidades policiales.

El jefe policial explicó en la nota que la tarea no se limita a la simple recepción de aprehendidos, sino que implica cargar los datos en tres sistemas diferentes (Sedget, libro de detenidos y SUCID -datos internos del personal y sospechosos, por ejemplo-), además de verificar las medidas pendientes que pudieran tener los detenidos.

La nueva directiva también obligaría a incorporar un efectivo que cumpla funciones de “carcelero fijo” para el cuidado permanente de los aprehendidos durante su estadía en la dependencia.

Otro problema que planteó fue la afectación de los oficiales principales a servicios externos como eventos deportivos, manifestaciones o controles de colectivos, lo que deja a la comisaría “sin superior de turno hasta dos días”.

“Los afectan por ejemplo para las reuniones de mando de la cancha y luego son afectados ambos al mismo evento deportivo, y de esta manera no se podría tener el control de los aprehendidos que pudieran ingresar a la comisaría, siendo esta una tarea que se debe trabajar y controlar de manera minuciosa”, sostuvo el subcomisario.

De acuerdo con la información a la que accedió este diario, las autoridades policiales habrían prometido enviar dos efectivos más para reforzar el personal de la Comisaría 40, pero esta medida nunca se concretó con el paso de los días y sólo hubo traslados a UCAR (Unidad Ciclística de Acción Rápida).

El subcomisario pidió que se restablezca “la equidad perdida” y que se desafecte a su personal del resto de las maniobras operativas para poder atender exclusivamente la concentración de detenidos del oeste de Godoy Cruz, una medida que consideró necesaria para el funcionamiento de la dependencia policial.