Los vecinos del barrio La Favorita de Ciudad aún no salen de la conmoción por la muerte de Milagros (15) -quien fue hallada sin vida el sábado en un descampado- cuando un nuevo caso vuelve a golpearlos. Esta vez, el de Deolinda Angélica Tropan (41), quien fue asesinada por su hermano.

La vida de Deolinda nunca fue fácil. Era madre de tres hijos, de 7, 12 y 17 años y hace 5 decidió separarse de su marido.

En una vivienda del barrio Andino ocurrió el hecho.

Su familia contó a El Sol que la razón de la separación fue una denuncia por violencia de género.

“Se separaron porque él la agredía física y verbalmente”, relató su hermano José.

A raíz de esto la mujer se fue de la casa que compartían en el barrio Andino y se mudó con sus dos hijos menores y sus cuatro hermanos.

En esa vivienda de la manzana 9 buscó refugio junto a sus dos hijos menores.

Si bien trabajaba en una empresa de limpieza, en los últimos meses había pedido licencia por depresión, por lo que pasaba sus días en la casa.

El miércoles por la tarde, mientras en todo el país se organizaba para una nueva marcha contra la violencia de género, Deolinda fue atacada.

Ocurrió alrededor de las 17,30 cuando sus hijos estaban en el colegio y sus hermanos trabajando. “En la casa solo se encontraba Deolinda y Víctor”, dijo José.

José Tropan, el hermano de Víctor y Deolinda.

En ese momento el hombre de 36 años habría sufrido un episodio psiquiátrico. Al parecer era adicto a las drogas y el alcohol y el síndrome de abstinencia le habría desencadenado el ataque.

Tras una discusión, tomó un elemento corto punzante y atacó a su hermana. Le produjo lesiones en el rostro y el cuero cabelludo. La mujer intentó defenderse, por lo que también su brazo sufrió cortes.

“Mi hermana los encontró y llamó a la policía”, dijo José.

Los médicos que la atendieron precisaron que las heridas fueron realizadas con un elemento similar a un destornillador.

Deolinda agonizó durante horas en el hospital Central y alrededor de la 1,30 de este jueves murió. Su hermano fue estabilizado y trasladado al hospital psiquiátrico Carlos Pereyra.

En el momento de su detención, Víctor aseguró desconocer lo que había sucedido. En el centro asistencial lo compensaron y sometieron a una serie de pericias que permitirán comprobar si puede ser imputado por el hecho. Tras esto, el fiscal Santiago Garay decidirá su destino: es decir si permanece en el centro psiquiátrico o si es enviado al penal.

La familia asegura que es la primera vez que Victor sufría un ataque así.

“Le dio como un ataque de esquizofrenia”, graficó José.