Juan Villanueva intentó defender a su madre del ataque de tres hombres. También proteger sus bienes. Sufrió una entradera en la puerta de su casa la noche del domingo en Guaymallén pero terminó recibiendo un balazo en el sector derecho del tórax.

A pesar de su esfuerzo, el trío de delincuentes que llegó hasta la escena logró el objetivo: robarle la camioneta Nissan Frontier en la que se movilizaba. El vehículo, de color gris oscuro y patente EKF-200, hasta la tarde de este lunes no había sido hallado.

El hecho de inseguridad revelado por El Sol causó conmoción en los vecinos de calle Gutemberg y Colón, frente al barrio Ferroviario, de la localidad de Belgrano. Más en las últimas horas, cuando trascendió que la vida de Villanueva está en riesgo.

Luego del ataque perpetrado a las 21.15 y un llamado al 911, la ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) llegó hasta la escena 40 minutos después, confirmaron fuentes policiales.

El interno 141 trasladó, finalmente, a Villanueva hasta el Hospital Central y los médicos lo encontraron lúcido pasadas las 22.

Decidieron no intervenirlo quirúrgicamente y hasta habló con personal de Homicidios que se dirigió hasta el servidor público de calle Alem con el fin de profundizar la búsqueda de los asaltantes.

Aportó las características físicas de uno de los agresores –datos claves para la identificación en caso de ser apresado– y continuó internado bajo un cuidadoso seguimiento.

Sin embargo, este lunes, su cuadro se agravó: los profesionales de la salud tuvieron que operarlo para intentar extraerle el proyectil –un calibre 22 que causó lesiones en órganos vitales, aunque no lo consiguieron porque el plomo se alojó cerca del corazón– y quedó en Terapia Intensiva con asistencia mecánica respiratoria.

Fuentes médicas consultadas por este diario dijeron que Villanueva corre riesgo de perder la vida. “Se le llenaron los pulmones de sangre con el paso de las horas”, detallaron.

Ver también: Balearon en el pecho a un hombre para robarle la camioneta en Guaymallén

Así las cosas, mientras la víctima continúa internada, la fiscal de Homicidios Claudia Ríos profundizó la instrucción con la búsqueda de los asaltantes con efectivos de Investigaciones.

Se sabe que fueron tres y que uno de ellos presenta un tatuaje de una estrella en un pómulo, gracias a lo que logró aportar la víctima. Se lo dijo a un testigo mientras esperaban a la ambulancia y también a los detectives.

Los policías se dirigieron este lunes a la escena y buscaron cámaras de seguridad en viviendas o negocios que hubieran podido registrar el hecho.

Además, se contactaron con diversos testigos que contaron algunos detalles sobre lo ocurrido y comenzaron a realizar un barrido “característico” cuando sucede este tipo de hecho: buscar antecedentes de bandas de asaltantes que hayan cometido robos de vehículos en los últimos días en la zona.

La declaración de la madre del hombre herido también fue importante para el futuro de la instrucción. La mujer, de 82 años, contó que llegaron a su domicilio en la camioneta Nissan modelo 2004 y su hijo la dejó estacionada con el frente hacia el oeste.

En ese momento, Villanueva observó la presencia de dos sujetos –testigos aportaron luego que había un tercero– y comenzó a forcejear con uno de ellos. Mientras esto sucedía, le dispararon a corta distancia y tiraron a la mujer al piso. Producto de la situación vivida, la octogenaria se desmayó minutos después.

El impacto fue en el pecho, pero esto no le impidió continuar luchando para intentar evitar el robo.

Uno de los delincuentes tomó el control del volante y arrancó. Villanueva se subió a la cajuela y continuó con la intención de que depusieran la actitud.

Sin embargo, los ladrones frenaron y dejaron tirada a la víctima sobre calle Gutemberg y Los Álamos, en una pequeña plaza.