El conflicto judicial entre Wanda Nara y Mauro Icardi sumó un nuevo capítulo. Tras la denuncia que presentó la conductora contra su expareja este viernes, la Justicia había dispuesto que el futbolista no pudiera acercarse a su hija Francesca durante 45 días. Sin embargo, este domingo se conoció una nueva resolución: el delantero recibió la eximición de prisión en la causa por presuntas lesiones a la menor.
La decisión fue tomada por el juez de Garantías N° 2 de Tigre, Orlando Abel Díaz, luego de un pedido presentado por la defensa del futbolista. Además, estableció que Icardi deberá presentarse ante el juzgado en un plazo de cinco días.

La resolución no dejó sin efecto la restricción de acercamiento que se había conocido el sábado. Por lo tanto, el delantero continúa impedido de acercarse a menos de 300 metros de Francesca o de cualquier lugar en el que ella se encuentre, así como de mantener contacto con ella por cualquier medio.
La restricción que recibió Mauro Icardi
La primera medida judicial estableció que Icardi no podría acercarse al domicilio de la niña ni a ningún otro lugar en el que ella estuviera durante 45 días. También le prohibió mantener contacto por cualquier vía: personalmente, por teléfono, mensajes, redes sociales o a través de terceras personas.

La eximición de prisión, en cambio, resolvió la situación del futbolista frente a una eventual detención mientras avanza la investigación por presuntas lesiones leves agravadas. La causa quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción Especializada en Violencia de Género de Tigre.
Qué pasó entre Wanda Nara y Mauro Icardi
El episodio que originó la denuncia ocurrió durante la tarde del viernes, cuando Wanda debió interrumpir las grabaciones de MasterChef Celebrity y trasladarse hasta la vivienda de Icardi, ubicada en el barrio privado La Isla, en Nordelta.
La conductora había recibido llamados de una de sus hijas, que se encontraba al cuidado de su padre. Según consta en la denuncia presentada ante la fiscalía de Tigre, Francesca, de 11 años, se comunicó con su mamá a través de una notebook y WhatsApp para pedirle ayuda.
En su presentación, Wanda sostuvo que su expareja había reprendido y encerrado a la menor en una habitación. También aseguró que la niña le contó que su papá le había pegado y que tenía miedo.
La situación derivó en una fuerte discusión entre los adultos, que requirió la intervención de varios patrulleros y una ambulancia.
Tras la denuncia por presuntas lesiones, tomó intervención la UFI de Género de Tigre, a cargo del fiscal Julio Petrucci. El funcionario dispuso recibir la declaración testimonial de Wanda, realizar un reconocimiento médico legal de la menor en el hospital de Dique Luján y dar intervención al Sistema de Emergencia Social de Tigre para brindar contención emocional.
