Dos efectivos policiales fueron detenidos durante el fin de semana por denuncias de violencia de género en Maipú y en Las Heras. Al parecer, uno de ellos golpeaba a su mujer desde hace tiempo, incluso cuando estaba embarazada, y en el hecho por el que fue detenido también atacó a sus hijos, contaron fuentes judiciales. Mientras, el restante cayó por reiteradas amenazas de muerte y agresiones físicas a su pareja, que espera un bebé de ambos.
Los señalados agresores están detenidos, a disposición de la fiscal de Violencia de Género, Mónica Fernández Poblet, que encabeza ambas investigaciones.
En Maipú
El primero de los casos a los que accedió El Sol sucedió en una vivienda ubicada sobre calle El Bosque, en el distrito de Rodeo del Medio. Allí, el auxiliar Walter Ortega, que presta servicios en la Subcomisaría Conde, vivía con la madre de sus dos hijos, que tienen 9 meses y 2 dos años.
El mediodía del viernes, un llamado de la mujer del efectivo a la línea de emergencias 911 alertó de una situación violenta en ese lugar. Por lo que desde el Centro Estratégico de Operaciones (CEO)
desplazaron un móvil hacía el domicilio.
Cuando llegaron, la mujer les contó que ambos estaban discutiendo y que él la golpeó. Les enseñó los raspones que le habían quedado en la muñeca y en la pierna y las marcas por varios golpes que le dio en el hombro.
Tras la presunta agresión, Ortega tomó el arma reglamentaria y el chaleco policial que utiliza y, antes de irse a bordo de su Chevrolet Astra gris, se llevó el celular de la víctima. El hombre estaba de franco de servicio ese día.
Luego, la esposa fue trasladada a la Oficina Fiscal Nº16 de la Comisaría 49ª, donde radicó la denuncia y dijo que su pareja también maltrató a sus hijos. Además, relató episodios anteriores en los que Ortega la había golpeado hasta cuando estaba embarazada.
En tanto, el policía fue detenido horas después y trasladado a esa fiscalía, donde permanece alojado.
Las fuentes señalaron que lo imputaron por lesiones, coacciones, amenazas y robo del aparato de telefonía. En las próximas horas podría pasar al penal provincial.
No paraban los llamados
Otro episodio de violencia de género que protagonizó un efectivo en las últimas horas fue denunciado por la pareja, que está embarazada de seis meses, en Las Heras.
Al parecer, ambos estaban conviviendo en una casa de calle San Martín de ese departamento. Pero hace dos meses, la chica, de 24 años, decidió que dejaran de estar juntos. Desde ese día, el auxiliar primero Cesar Adrián Alaniz Montenegro (30), oriundo de Santa Rosa, que se desempeña en Infantería, la llamaba casi a diario amenazándola de muerte si no volvía a vivir con él, sostiene la instrucción judicial.
Durante el fin de semana, el efectivo, que se encontraba de guardia, estuvo llamándola durante todo el día y continuaba con las intimidaciones, denunció su pareja. Por todo esto, la joven decidió comunicarse con el 911 para denunciar la situación que estaba sufriendo.
Minutos después de hacerlo, una hermana de la víctima volvió a llamar a emergencias, ya que Alaniz amenazó con salir de la guardia y dirigirse a la casa. Por lo que, rápidamente, desplazaron un vehículo de la fuerza para trasladar a la chica a radicar la denuncia en la Oficina Fiscal Nº 5 de la Comisaría 16ª.
En paralelo, se realizaba la aprehensión del efectivo, quien fue trasladado a esa sede judicial. Le secuestraron el arma calibre 9 milímetros provista y dos cargadores.
El hombre fue acusado por amenazas simples y amenaza con arma de fuego. Podría quedar libre ya que el delito es excarcelable.
Casos similares en los últimos meses
En el transcurso de febrero, otros dos efectivos habían sido denunciados por ejercer violencia hacia sus parejas. En Godoy Cruz, David Olivares, oficial ayudante en la Comisaría Novena, fue detenido el martes 21 tras amenazar y golpear a su novia, una oficial inspector de la Unidad Especial de Patrullaje de Las Heras (UEP).
En tanto, otro uniformado de 37 años , que ejerce como auxiliar primero en Lavalle, cayó tras maltratar física y verbalmente a su concubina de 17 años.
Ambos quedaron tras las rejas y fueron imputados por el fiscal Fernando Giunta.
