Se desarrolló el martes otra jornada de juicio oral y público por el doble crimen de la pareja chilena narco ocurrido en octubre del 2013, que tiene a un policía y a un empleado judicial como imputados, y los hijos de las víctimas declararon ante el tribunal. Alfredo y Plaudia Guzmán llegaron a la sala de la Cuarta Cámara del Crimen y contaron, entre otros detalles, que sus progenitores estuvieron hace algunos años vinculados al tráfico de estupefacientes en Chile y otras ciudades. Afirmaron que desde que se radicaron en Mendoza, cinco años antes de morir, dejaron esas actividades ilegales, y aportaron –principalmente Alfredo– que faltaban elementos de la vivienda donde fueron asesinados. Esto confirmaría la hipótesis de robo que se manejó desde un principio en la instrucción que lideró el fiscal especial Santiago Garay.
Entre esos faltantes, Alfredo señaló que de la vivienda de calle Aconcagua de Vistalba, en Luján, “se llevaron entre 5.000 y 10.000 dólares en efectivo que estaban en una caja de metal”, declaró, palabras más palabras menos, el testigo, informaron fuentes judiciales.
Perpetrado el doble homicidio de Oscar Vinchuca Guzmán (65) y su esposa, Carmen del Pilar Honorato (60), en octubre del 2013, la hipótesis principal, que llevó a la detención de quienes hoy están en el banquillo –el efectivo Martín Berdejo y el trabajador judicial devenido en barman de calle Arístides, Maximiliano Guerra, ambos de 31 años– fue el robo.
Berdejo se desempeñaba en la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico de la provincia y era el encargado de investigar a la pareja. Tenía acceso a escuchas telefónicas y seguía la pista que sostenía que Guzmán y su mujer estaban financiando el tráfico de más de 300 kilos de cocaína hacia Europa. Se cree que, con ese dato, Berdejo supo que el matrimonio tenía dinero en efectivo e ingresó al domicilio con el fin de llevárselo. Los pesquisas agregaron que, para lograr su objetivo, Berdejo se contactó con su compadre y amigo de toda la vida, Guerra, para ingresar a la casa y perpetrar el atraco.
“Se llevaron entre 5.000 y 10.000 dólares en efectivo que estaban en una caja de metal”
Ambos imputados están complicados de cara a la sentencia: una vaina calibre 9 milímetros del arma reglamentaria del efectivo fue hallada en la escena y también se levantó una huella dactilar de Guerra de una ventana de la propiedad.
Además de los hijos de las víctimas, declararon una hermana de Berdejo y un hombre que contrató a Guerra en su trabajo como mozo.
De acuerdo con lo que dijeron fuentes del debate, la mujer contó diversas situaciones y confeccionó un relato para defender a su hermano. Señaló, entre otras cosas, que alguien utilizó el arma reglamentaría calibre 9 milímetros de él para cometer el hecho de sangre, ya que se encontraba en el Hospital Notti cuidando a su hijo, que había sido arrollado por la madre.
Berdejo, iniciado el juicio, declaró ante la partes y culpó a efectivos de la Policía de Investigaciones de Chile de cometer los asesinatos. Describió que usaron una vaina servida de su pistola y la plantaron en la escena. Dijo que esos policías del vecino país estaban vinculados a los narcos y que lo involucraron a él para desviar la investigación.
De acuerdo con lo que indicaron las fuentes, es posible que Guerra declare en el debate la próxima semana para contar su versión del hecho (ver aparte). Ya lo hizo en la instrucción y negó las acusaciones. La huella dactilar lo ubica en el teatro del hecho pero esto no significa, según lo que aportaron las fuentes, que sea el autor de los disparos.
Cómo sigue
El debate por el doble crimen de la pareja chilena narco se inició hace dos semanas. Mañana se desarrollará otra audiencia y se pasará a la semana próxima, cuando declarará el imputado Maximiliano Guerra. Restan otros testigos y luego se pasará a los alegatos de las partes.
Oscar Guzmán y Carmen del Pilar Honorato fueron acribillados a balazos en su casa. Venían siendo investigados por tráfico de drogas. Los torturaron –se cree para que entregaran dinero– y, luego, cada uno recibió un balazo en la cabeza.
