Durante semanas, vecinos de Blanco Encalada convivieron con el temor. Un hombre en situación de calle, que se refugiaba bajo un puente de la Ruta Provincial 82, prendía fuego la zona cada vez que podía a fines de enero. Decía que le habían robado una moto y que, como venganza, iba a “prender fuego todo”. Y lo cumplió. Este miércoles, la Justicia lo le dictó la prisión preventiva por tres incendios intencionales.
Se trata de Mariano Mauricio Cabral Domínguez, quien fue acusado por el fiscal Juan Manuel Sánchez, de la Unidad Fiscal de Delitos contra el Medio Ambiente, delitos contra los animales y No Especializados, desde que fue detenido hace pocos días.
El hombre está imputado por tres hechos registrados el 22, 23 y 27 de enero de este año, todos cercanos a un mismo punto: el kilómetro 31 de la Ruta 82, en las inmediaciones del reconocido local “Entre Dos”.
El patrón se repitió. Cabral actuaba por las noches o al mediodía, generaba focos ígneos con clara intencionalidad y luego desaparecía. El segundo de los incendios incluyó una advertencia previa: “Voy a prender fuego todo”, dijo antes de iniciar las llamas en cuatro puntos alineados.
En cada uno de los siniestros, trabajó personal de Bomberos Voluntarios de Luján de Cuyo, que logró controlar la situación a tiempo. Un informe de esa unidad determinó que si el fuego no era frenado por un canal de riego cercano, el avance hacia el cerro podría haber generado un desastre mayor.
De acuerdo con fuentes policiales y judiciales, Cabral no tiene antecedentes condenatorios y, tras su detención, fue sometido a una pericia psiquiátrica. Aunque su comportamiento llamó la atención de los pesquisas, los especialistas concluyeron que es imputable.
En un principio aceptó un juicio abreviado por cuatro años de prisión, pero luego desistió durante la audiencia que se desarrolló este miércoles por la mañana y su situación procesal cambió. Por todo eso, el fiscal pidió la prisión preventiva, que finalmente fue dictada por el juez Diego Flamant.
Los hechos fueron calificados como incendio, tipificado en el artículo 186, inciso 1°, del Código Penal, que establece penas de tres a diez años de prisión para quien provoque fuego que represente peligro común para los bienes.
El caso no había tenido hasta ahora trascendencia pública, pero en Cacheuta ya era vox populi. “Tengan cuidado con este tipo, está quemando todo y tiene a los vecinos hartos y con miedo”, advirtieron a los investigadores cuando se detectaron los incendios.
