Fermín Castro, la víctima, y Jonathan Antunes, principal sospechoso del hecho de sangre. (Se pixela el rostro del último por pedido judicial)

Una serie de detonaciones de arma de fuego interrumpieron la tranquilidad este mediodía en la zona del barrio Costa Esperanza, ubicado cerca de la famosa Isla del Río Diamante, en San Rafael.

Los disparos tuvieron como blanco a un hombre que se movilizaba a bordo de una motocicleta, quien fue alcanzado por un proyectil. La herida fue letal y la víctima se desplomó desde arriba del rodado.

Cuando los primeros policías arribaron al lugar, lo identificaron como Fermín Andrés Castro Avila, de 40 años, quien hacía sólo un mes y medio había salido de prisión luego de purgar una condena por robo.

Las averiguaciones preliminares en la escena señalaron que el fallecido tuvo un conflicto por una vivienda usurpada que se disputaban con otra familia que reside en ese sector del departamento sureño.

En ese sentido, apuntaron contra un sujeto, de 31 años, llamado Jonathan Jesús Alberto Antunes Morales, quien es intensamente buscado.

Al verificar su identidad, los detectives del caso constataron que también tuvo un paso reciente por la cárcel: estuvo varios meses detenido por una causa de violencia de género y lo absolvieron a mediados de 2022 porque la denunciante no se presentó a declarar en el juicio.

Más allá de que ese expediente se inició en la Primera Circunscripción Judicial (Gran Mendoza y Lavalle), porque Antunes vivía hasta hace poco tiempo junto a su ex pareja en Las Heras, también tuvo roces con la Justicia durante su juventud en San Rafael, a donde regresó el año pasado luego de recuperar la libertad.

Uno de los hechos por el que estuvo detenido en la Zona Sur, fue por una portación ilegal de arma de guerra, por la que terminó condenado el 28 de setiembre de 2019.

Justamente, para esa época, Castro también estuvo alojado en el Complejo Penitenciario Nº 4 de San Rafael, ya que el 28 de marzo del 2019 le dictaron una sentencia condenatoria a un año de prisión por el delito de portación de arma de fuego de uso civil en concurso real con encubrimiento.

Por ese motivo, una de las hipótesis que manejan los pesquisas es que Castro y Antunes acarreaban problemas de vieja data, desde la época en que fueron compañeros carcelarios.

Una foto de Castro en su reciente paso por prisión.

En el último tiempo, explicaron las fuentes consultadas, la búsqueda de una vivienda propia llevó a que los destinos de ambos se cruzaran en un asentamiento ubicado a la vera del Río Diamante, frente al popular Costa Esperanza.

La información sostiene que a comienzos de enero, la víctima y el sindicado matador tuvieron un encontronazo por el conflicto que tienen desde hace tiempo.

Con respecto a eso, familiares de Castro explicaron que todo fue por la disputa de una casa, pero esa versión aún no resulta del todo potable para los investigadores, por lo que no descartan que el móvil sea por otro motivo.

Lo cierto es que, pasadas las 20 de este martes, Antunez se mantenía en la clandestinidad y seguía siendo rastreado por los sabuesos de Investigaciones.

Balazo letal

Corrían las 12.30 cuando un llamado a la línea de emergencias 911 alertó acerca de varios disparos en el sector conocido como “Bajo Costa Esperanza”.

Policías de la jurisdicción se dirigieron hasta allí y dieron con una moto Zanella 250cc tirada sobre calle Victorino de la Plaza. A unos 50 metros, yacía el cuerpo sin vida de Castro.

El hombre presentaba una lesión de arma de fuego que le ingresó por el omóplato y lo atravesó hasta salir por el pecho. Asimismo, la moto presentaba dos impactos de bala.

Uno de los impactos de bala que tenía la moto de Castro.

Luego de tomar conocimiento sobre la situación, arribó a la escena personal del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC), que constató el deceso de la víctima, y de Investigaciones y la Policía Científica.

Por directivas de la fiscal Andrea Rossi, quien intervino en el expediente, se hizo un patrullaje por las cercanías y dos sujetos fueron aprehendidos, pero luego quedaron en libertad porque nada tenían que ver con el hecho de sangre.

Luego de eso, a raíz de lo que manifestaron los familiares de Castro, la búsqueda se centró en Antunes, quien dejó de ser visto en la zona.