Un hombre de 52 años fue asesinado de una puñalada en el pecho la noche del miércoles en su casa de Las Heras. Su esposa lo encontró sin vida cuando regresó al domicilio. Un testigo aseguró que vio salir a cuatro sujetos del lugar momentos antes de que la mujer encontrara el cuerpo. Fuentes allegadas al caso aseguraron que una de las habitaciones estaba revuelta y que analizaban si se trató de un robo o si el o los homicidas lo hicieron para despistar a los pesquisas.
La investigación por la causa es liderada por el fiscal de Homicidios Carlos Torres y no presenta detenidos.
Todo empezó momentos antes de la medianoche cuando se recibió un llamado de una mujer a la línea de emergencias 911.
Desesperada, indicó que había encontrado a su marido tendido en el piso y con una herida de arma blanca a la altura tórax, en el interior de su casa ubicada en Mitre y José María Godoy. Aparentemente, el hombre no tenía signos vitales.
En cuestión de minutos, efectivos de Unidad Investigativa Departamental Las Heras llegaron al lugar y constataron el deceso de la víctima, identificada como Rubén Antonio Baronio Bequi, quien se desempeñaba como empleado de Parques y Zoológico.
Los pesquisas entrevistaron a su pareja, con quien vivía en el lugar y estaba casado desde principios de este año. La mujer, llamada Jaqueline, oriunda de Perú, relató que había dejado su casa para ir a la iglesia en horas de la tarde.
Baronio quedó en compañía de un albañil que está realizando una ampliación de la propiedad. Siguiendo con el relato de la mujer, cuando regresó al lugar se encontró con la sangrienta escena.
En tanto, un hombre que estaba haciendo de sereno en una obra de construcción cercana se acercó y contó a los sabuesos que, algunos minutos antes de que la mujer llegara a su vivienda, había observado a cuatro individuos que salían de allí e iban consumiendo bebidas alcohólicas.
El vigilador fue trasladado a la Oficina Fiscal Nº 5 para tomarle una declaración testimonial. Asimismo, también se citó ayer al obrero que estuvo trabajando en el domicilio horas antes del crimen. A pesar de que no trascendieron detalles sobre su versión de los hechos, no habrían aportado datos de trascendencia para el caso.
Por otro lado, sabuesos confiaron a este diario que, durante un registro de la vivienda, se encontraron con que una de las habitaciones estaba revuelta. Esto planteó una hipótesis por robo. Sin embargo, las tareas de personal de Científica se extendieron hasta la noche y los familiares de la víctima todavía no podían ingresar a verificar si faltaban objetos de valor.
Los detectives tampoco descartaban que los homicidas hayan desordenado el lugar a propósito, para provocar confusión, por lo que otra línea investigativa apunta hacia un problema con conocidos.
Pese a que durante las primeras horas en que se desarrolló la pesquisa reinaba la incertidumbre y había pocas pistas a seguir, los investigadores aguardaban los informes de Científica para avanzar.
