“Matalo, matalo”, escucharon algunos vecinos del barrio Dorrego de Las Heras la madrugada del sábado mientras se perpetraba el asesinato de Sebastián Ceferino Funes. Familiares de la víctima contaron durante una charla con El Sol que los testigos les aseguraron que la mujer que gritaba era su pareja y concubina.
Por el crimen fue detenido el cuñado de Funes, identificado como Jorge Alberto Olmedo Sosa (24), quien confesó la autoría y sostuvo que lo hizo porque su hermana le reveló que sufría violencia de género. Sin embargo, los hermanos de Funes afirmaron que esa versión es falsa y sospechan que existieron otros motivos para que lo mataran.
Desde el círculo íntimo de Funes explicaron que, desde hace tiempo, sufría maltratos de parte de su novia. Incluso, la mujer había sido denunciada meses atrás por un ataque con similares características al homicidio, es decir, mientras la víctima dormía.
Por eso, pidieron a la Justicia que la cónyuge del hombre ultimado a puñaladas también sea detenida, ya que consideran que “instigó el ataque” y tienen pensado constituirse como querellantes en la causa para seguir de cerca la instrucción.
Una relación letal
Sebastián Funes tenía 39 años y desde que era un adolescente trabajó junto a su hermano, Fabián, en una chacharita ubicada en el predio de la ex papelera Favorable, en calle Junín de Las Heras. Gracias a esto, pudo ahorrar y comprarse hace más de 10 años una casa en el barrio Dorrego, localizado en el distrito de El Resguardo, hacia el norte del departamento.
En esa propiedad construyó un departamento en el patio y alquilaba ambas vivienda. A la vez, en esa barriada conoció a su pareja -se reserva la identidad porque no está imputada en la causa-, con quien mantuvo una relación de poco más de cuatro años.
Al poco tiempo, Sebastián se fue a vivir junto a la mujer y los hijos de ella -producto de otra relación- al departamento ubicado en el sector trasero de la vivienda. Sus familiares aseguraron que a partir de allí comenzó a vivir un verdadero infierno.
Constantemente, su pareja protagonizaba episodios violentos o de excesos del consumo de alcohol y estupefacientes, señalaron.
De acuerdo con el testimonio de sus hermanos a este diario, la mujer ejercía violencia económica sobre él y lo llevó a terminar lleno de deudas: “Le gastaba toda la plata que ganaba y cuando se le terminaba lo mandaba para que nos pidiera a nosotros. En ocasiones también le vendía pertenencias que compraba para la casa”, señalaron.

Asimismo, contaron que “era normal” que Funes acudiera a su familia cuando era golpeado por su cónyuge, siempre con moretones o marcas de las agresiones con algún elemento contundente. Los hermanos añadieron que, en varias ocasiones, intentaron acudir a la autoridades, pero muchas veces no les tomaron la denuncia.
Una de las últimas veces que Funes sufrió uno de esos ataques, aseguraron, pudo denunciarlo a través del sitio del Ministerio Público Fiscal. Fue el 2 de enero de 2023, después de los festejos de Año Nuevo: “Mientras dormía fui atacado por mi ex pareja a golpes en mi domicilio. Pude escapar hacia una comisaría, pero me robó la tarjeta de débito, DNI y electrodomésticos”, relató el hombre.
Sus familiares contaron que hubo varias situaciones de maltrato que se iniciaron de la misma forma, mientras la víctima descansaba en su cama. Justamente, fue ese el modus operandi utilizado para matarlo: Funes se encontraba pernoctando cuando su cuñado lo despertó a los golpes: comenzaron a discutir y lo ultimó de tres puñaladas.
La versión oficial
De acuerdo con la reconstrucción que hicieron los policías de Homicidios de Investigaciones, Olmedo y sus hermanas se encontraban la madrugada del sábado consumiendo bebidas alcohólicas y otras sustancias en una casa del barrio Vicente Martino.
Fue allí donde, agrega la hipótesis, la pareja de Funes le reveló a su hermano que era víctima de maltratos. Acto seguido, cerca de las 5.30, Olmedo fue hasta el domicilio donde el hombre dormía y perpetró el ataque.
Funes recibió tres puñaladas: una en el abdomen, otra en la zona de la ingle derecha y la última en el tórax. Esa última lesión fue letal, ya que le perforó el pulmón derecho y el corazón.

Posteriormente, su cónyuge lo encontró sin vida y quiso prender fuego el departamento con ella dentro. Fuentes policiales informaron que sus familiares la sacaron antes de que las llamas se extendieran por todo el inmueble, que resultó totalmente destruido con el cadáver de la víctima en el interior.
La mujer fue aprehendida en un primer momento, pero luego la trasladaron al Hospital Pereyra y terminó siendo liberada a las pocas horas. Mientras que su hermano fue detenido con su remera ensangrentada y confesó ante los policías.
El lunes Olmedo fue imputado por homicidio simple por el fiscal Gustavo Pirrello y ordenaron su trasladado para ser alojado en un penal provincial.
