“Tenía amistades en el barrio”, aseguraron, palabras más, palabras menos, los testigos del asesinato de Kevin Emanuel Valdez cuando los primeros policías llegaron la madrugada del sábado a la escena en el Huarpes III, ubicado en la triple frontera entre Godoy Cruz, Luján y Maipú.
Pero ser conocido en la zona no evito que fuera fríamente ejecutado de un disparo en la cabeza.
El joven, de 21 años, que había sido padre a fines de 2019, supo ser oriundo de Las Heras, pero desde hace un tiempo estaba domiciliado en la manzana H del barrio La Gloria, donde tenía a sus familiares maternos.
Tras los primeros días de investigación, apuntan a un ajuste de cuentas por tema de drogas, ya que Valdez estaba vinculado por los detectives a la actividad del narcomenudeo en la zona, revelaron a El Sol fuentes allegadas a la investigación.
Aún no está claro si fue por un alguna deuda o por un reclamo que efectuó la propia víctima a sus “distribuidores”, pero los sabuesos tienen la certeza de que el ataque estuvo relacionado a esa actividad ilegal que a lo largo del tiempo ha generado numerosos conflictos y muertes en ese sector caliente del Gran Mendoza, agrega la información.
Incluso, los pesquisas de Investigaciones que trabajan en el caso manejan el nombre de un posible autor que aportó la familia de Valdez, aunque esperan avanzar sobre una serie de trabajos de campo para plasmarlo en el expediente, que lidera el fiscal de Homicidios Carlos Torres.
Hasta este domingo, la causa se mantenía sin detenidos, ni sospechosos con pedido de captura, pero no descartaban que esa situación cambie en los próximos días, a raíz de las labores que realizan los detectives en la calle, así como también de los peritajes y testimonios que se están incorporando.
Fuentes consultadas admitieron que en los primeros días hubo poca disposición de testigos, vecinos y familiares de Valdez para colaborar con la instrucción, pero esperaban que esa situación fuera cambiando con el pasar del tiempo y tras realizar el duelo correspondiente.
Ejecutado
El crimen tuvo lugar a las 6.30 del pasado domingo cuando un llamado a la línea de emergencias 911 alertó sobre un sujeto con un disparo de arma de fuego en la cabeza, en la intersección de calles Stella Masera y Virgen del Carmen de Cuyo, en el sector maipucino de la triple frontera.
Cuando efectivos arribaron en una movilidad a ese punto, dieron con Valdez, quien estaba aparentemente sin signos vitales y solicitaron la presencia de una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC), cuyo personal constató el deceso del joven.
En paralelo, los policías entrevistaron a dos chicas que vivían en las barriadas de la zona, quienes indicaron que estaban regresando de una fiesta y oyeron un disparo proveniente del monoblock B1 del Huarpes III.
Acto seguido, observaron en uno de los patios el cuerpo de la víctima, a quien aseguraron conocer.
Luego, se hizo presente en el lugar la madre de Valdez, quien reconoció el cuerpo y aportó los datos de su hijo.
En la escena trabajaron detectives de Investigaciones, bajo las directivas del fiscal Torres, pero esas primeras tareas no fueron fructíferas debido al silencio de los testigos, por lo que se supieron mayores detalles sobre el ataque letal.
