Torres tenía 34 años.

Hernán Antonio Torres estaba casado y tenía un hijo de cuatro años. El jueves por la noche fue asesinado de un balazo en la cabeza mientras se encontraba en la puerta de su domicilio de calle Milagros de Guaymallén.

El autor del hecho se encontraba en un auto gris. Pasó y disparó a no más de 10 metros de distancia. El objetivo era matar a la víctima, quien tenía 34 años y era conocida por su entorno con el alias de Nano. Quedó identificado y con pedido de captura.

La instrucción por el crimen quedó en manos de la Fiscal de Homicidios Andrea Lazo. Y a las pocas horas los detectives de Investigaciones concluyeron que el homicida accionó la pistola calibre 9 milímetros que portaba porque Torres intercambiaba mensajes y también salía con su mujer.

En la escena se encontraron dos vainas servidas. Esta prueba podría ser fundamental si los sabuesos policiales encuentran el arma.

Fueron los mismos familiares de la víctima los que contaron a los efectivos que “se estaba escribiendo” con otra mujer antes de que se produjo el asesinato.

Cuando los pesquisas avanzaron en esa hipótesis, contaron fuentes del caso, descubrieron que Torres se comunicaba con varias mujeres. Por eso citaron a un grupo de testigos para que declaren en la causa.

Con el paso de las horas, un sospechoso quedó identificado. Este hombre conocía al Nano Torres y también a algunos de sus familiares.

Por eso la fiscal Lazo solicitó su captura. Quedó en la orden del día luego de que fueran a buscarlo a su domicilio (también en Guaymallén, agregaron las fuentes) y no lo encontraron. Su identidad ser reserva por pedido de los investigadores.

La policía tuvo conocimiento del caso cuando ingresó un llamado al 911 minutos antes de las 23.30 del jueves. Un testigo dio cuenta sobre un hombre baleado en la cabeza. Personal policial fue trasladado a la escena y confirmó que la víctima presentaba un disparo en el cráneo y que había perdido masa encefálica.

Una ambulancia del SEC también llegó hasta el lugar y trasladó al herido hasta el Hospital Central. Sin embargo, los médicos de la guardia constataron el deceso.

Identificada la víctima, los investigadores hablaron con sus familiares y algunos vecinos y contaron que un hombre que se movilizaba en un auto gris había disparado al Nano Torres cuando se encontraba en la puerta de su vivienda de calle Milagros de Los Corralitos, en Guaymallén.