La investigación por la muerte de la joven Marlén Estefanía Carrumán López presentó avances importantes en las últimas horas, cuando surgió la versión de que podría haber sido asesinada por, al menos, dos trabajadoras sexuales con quienes mantenía problemas desde hacía varios días. La hipótesis es apoyada por la madre de la víctima, Ana Alejandra López (40), quien ayer habló por primera vez tras el hallazgo del cadáver de la joven de 18 años, el jueves de la semana pasada en un predio privado de calle Buenos Vecinos, de Guaymallén.

Los sabuesos policiales iniciaron el trabajo de búsqueda de pruebas para intentar confirmar si la víctima –también meretriz de la Cuarta Sección– fue atacada por estas dos conocidas. Todas estas teorías se debaten mientras los profesionales del Cuerpo Médico Forense intentan determinar la causa de muerte a través de exámenes toxicológicos e histopatológicos.

Marlén Carrumán.

La hipótesis tiene su inicio a principios de año, cuando Marlén López se cruzó con una de esas compañeras de calle mientras visitaba a su madre en el penal de El Borbollón. Una joven presa, identificada como Tamarita, la amenazó de muerte durante un cruce verbal. Incluso, ya en libertad y hace unos 15 días, esta joven “preguntó por ella e intentó secuestrarla”, aseguró la mamá de la víctima: “La subieron a un auto y le gatillaron dos veces un arma en la cabeza”.

Mientras, a la otra trabajadora sexual, conocida como Kucita, la familia la acusa de haber “entregado” a Marlén en ese episodio en el interior de un vehículo, cuando le dijo que subiera a un auto en Salta y San Luis, agregó la madre de la víctima. 

Mientras el expediente avanza en el despacho del fiscal especial Daniel Carniello, también siguen la pista de un taxista que estuvo con la joven fallecida la noche previa al hallazgo del cadáver. El trabajador del volante se contradijo cuando le preguntaron otras meretrices por Marlén, explicó ayer a El Sol una de ellas durante una entrevista.

Las fotos del cadáver de Marlén. Presentaba quemaduras importantes.

Aseguran que fue un crimen

“Tenemos la certeza de que la asesinaron. La lastimaron por todos lados y le sacaron pedazos de la cara. Si los investigadores dicen que murió de un derrame cerebral, es porque no vieron cómo estaba mi hija”, dijo la madre a El Sol, aún dolida mientras mostraba las fotos de las lesiones que tenía su hija. 

Al mismo tiempo, recordó el momento en que tuvo que reconocer el cuerpo en la morgue. “No quiero que otras chicas lleguen a esto. Cuando me acerqué y la vi me descompuse, pero quería reconocerla”, confió.

En cuanto al último momento en que la vio con vida, sostuvo que fue el miércoles por la tarde, es decir, un día antes de que la encontraran muerta. 

​Marlén, quien vivía en el complejo La Favorita, de Capital, había viajado hasta la casa de su madre, en el asentamiento BAP, de Guaymallén, y allí permaneció un buen rato. “Eran como las 20, y ella fue a buscar un flete. No le dije nada porque estábamos peleadas porque le dije que no fuera a trabajar al centro. Pero no me hacía caso porque a ella le gustaba trabajar en la calle para tener su plata y comprarse zapatillas y darles regalos a los ahijados”, expresó.

La mujer de 40 años explicó que a principio de año sucedió un hecho en particular cuando Marlén fue a visitarla al penal. “La Tamara y otra piba la insultaron y después nos peleamos. Terminé con un puntazo y ahí me dijeron que cuando la vieran a  Marlén la iban a matar”, contó. 

En cuanto a ese conflicto, también relató que, hace dos semanas, Tamara, que está con prisión domiciliaria, estuvo preguntando por su hija en calles de la zona roja de Capital. “La Tamara estaba con dos tipos cuando la subieron a un auto. Ella (por la apuntada como sospechosa) estaba sentada atrás y la agarró del pelo mientras le decía: ‘Matala, matala’, al tipo que estaba con ella. Le gatillaron dos veces en la cabeza”, señaló la progenitora, quién aún no enterró el cuerpo de su hija. “La andaban buscando para matarla”, detalló. 

En cuanto a ese mismo episodio, la madre de la víctima agregó que participó otra meretriz, conocida como Kucita, como entregadora.

La voz de una amiga

“Esa piba –por Kucita– le dijo que subiera al auto porque el tipo quería estar con ella. Pero al otro día, la Kucita estaba con la Tamarita”, aseguró la trabajadora sexual que habló con El Sol. Y sostuvo que Marlén ya había tenido un enfrentamiento con ella porque le quiso pegar a otra chica y Marlén la golpeó. 

“La Kucita se quería hacer la que mandaba en Salta y Corrientes, pero Marlén le pegó”, contó la joven.

Esta misma mujer expresó que la última vez que vieron a Carrumán López fue el miércoles a las 22 cuando se subió a un taxi y se fue a comprar. “Al taxista lo conocemos,  llevó a comprar a Marlén pero después no volvió más. Lo llamamos y le preguntamos qué pasó con mi amiga y nos dijo que la había dejado en el mismo lugar –Salta y Chacabuco–, pero nosotras estuvimos ahí hasta las 2 y no la vimos. Y después nos dijo que no la veía hace como una semana y media. Se contradijo”, entendió la muchacha. “Por ahí cerca hay cámaras y deberían pedirlas”, concluyó.

Así era

“Ella no quiso seguir la escuela pese a que la anoté en la Chacabuco. Pedí ayuda para que la internaran porque tenía problemas de adicción y por eso estuvo en el ex COSE. Le gustaba tomar whisky y mezclarlo con pastillas de rivotril y clonazepan”, contó su madre.    
“Iba de mi casa a la casa de la abuela y quería mucho a los chicos pero ella decía que todavía no estaba preparada para tener un hijo. Siempre se fijaba que no le faltara nada sus ahijados”, concluyó López.
 

Lesiones en la cara y el cuello y quemaduras en las manos

El cadáver de Estefanía Marlén Carrumán López fue hallado en un lote privado de calle Buenos Vecinos 2090 de Colonia Segovia. Si bien tenía signos de estrangulamiento y quemaduras, los forenses detallaron que la joven sufrió un derrame cerebral pero aún no definieron qué le provocó esa situación por lo que hasta anoche no sabían si se trataba de un crimen.

Sin embargo, los familiares de la víctima aseguraron que se trató de un homicidio y por esa razón mostraron las fotos que le sacaron al cadáver mientras estaba en el féretro. Allí se observan las quemaduras que la chica tenía en los brazos, parte del cuello y el pecho. Tenía, además, un corte que comenzaba en el lado derecho del labio hasta el pómulo de ese mismo lado. 

“No ha sido con un cuchillo, parece que ha sido con un gancho”, explicó un tío. También tenía algunas quemaduras en las manos que, creen, habrían sido provocadas por un cigarrillo.