Un empleado ordenanza de los juzgados de calle San Martín de Poder Judicial de Mendoza fue condenado a 6 años de cárcel por abusar sexualmente de la hija de su pareja durante cinco años. El empleado, de 39 años, continuará en libertad hasta que el fallo quede firme, ya que enfrentó el proceso oral en esa situación procesal.
Ante la gravedad del caso, fuentes judiciales confirmaron este lunes a El Sol que estaban al tanto de la resolución y que ya se iniciaron los trámites de cesantía para que la Sala Administrativa de la Suprema Corte lo separe definitivamente de su empleo.
Los hechos fueron denunciados en el 2017 en una oficina fiscal y ocurrieron durante cinco años en una vivienda de Godoy Cruz, cuando el ahora hallado culpable se encontraba al cuidado de la víctima, quien era menor de edad por aquellos días.
La investigación penal de los hechos estuvo a cargo de la fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual Virginia Rumbo. La semana pasada se desarrolló el debate y la jueza María Laura Guajardo encontró culpable al imputado por el delito de abuso sexual simple agravado por ser encargado de la educación o de la guarda.
De acuerdo con fuentes judiciales, la fiscal Rumbo había solicitado 10 años de encierro para el sujeto —se reserva su identidad para resguardar a la víctima— porque, además, entendió que debía ser sentenciado por corrupción de menores. Es porque, se desprendió de la instrucción y la declaración de la propia denunciante, el sujeto le tocaba sus partes íntimas y también se masturbaba delante de ella en la puerta de la habitanción donde dormía.
El ahora condenado, con destino laboral en el edificio de calle San Martín 332 de Ciudad, fue detenido luego de la denuncia de la víctima y de quien era su pareja. La joven confirmó en el citado año y ratificó en instrucción y en el juicio, que la pareja de su madre abusó de ella con tocamientos cuando era una niña y que los hechos se prolongaron durante cinco años, cuando ella tenía entre 10 y 15 años.
El ordenanza fue imputado. Luego recuperó la libertad luego de pagar una caución y la semana pasada enfrentó el proceso oral.
Terminados los alegatos de las partes, la jueza María Laura Guajardo dio a conocer la parte resolutiva de la sentencia y lo condenó a seis años de cárcel. Como el fallo no se encuentra firme, logró esquivar la penitenciaria.
Más allá de eso y que podría pasar a la cárcel una vez que se resuelva el recurso de casación de la defensa, fuentes judiciales detallaron que el proceso administrativo para expulsarlo del Poder Judicial se encontraba avanzado para que la Junta de Disciplina eleve un informe y la Sala Administrativa del máximo tribunal resuelva su cesantía.
