La arquitecta Carolina Andrea Loncarich (46) fue condenada este viernes a tres años de prisión por impedimento de contacto y desobediencia, en una causa que tuvo en vilo a Mendoza en 2023 por la desaparición de su hijo durante 20 días. La jueza Belén Renna descartó la figura de sustracción de menores, que había sido la imputación inicial en el expediente.
Con la lectura del veredicto, el caso que generó una fuerte conmoción en 2023 finalmente tuvo sentencia. Días atrás, el fiscal Gabriel Blanco había solicitado siete años y seis meses de prisión para Loncarich, en tanto que la defensa de la arquitecta había solicitado la absolución.

El viernes 5 de mayo de 2023, la desaparición del niño –entonces de 8 años– activó una búsqueda nacional. Loncarich lo retiró de la escuela sin autorización, pese a que el padre tenía la tenencia provisoria, y ambos dejaron la provincia sin dejar rastros.
Durante 20 días no se supo nada de ellos, mientras la denuncia de paradero derivaba en un trabajo conjunto entre la Justicia, la Policía de Mendoza, Missing Children y autoridades de Buenos Aires. Las fotos del menor se viralizaron por todo el país y el caso generó una alta expectativa.
Finalmente, el niño fue hallado junto a su madre en un hotel de Tigre el 25 de mayo, en un operativo que permitió su rescate y la detención inmediata de la mujer. De allí fue trasladada a Mendoza, donde quedó imputada y luego privada de la libertad.
La situación se agravó cuando Loncarich fue alojada durante semanas en el Hospital El Sauce por un deterioro emocional, lo que demoró parte del trámite judicial. Luego recibió prisión domiciliaria, pero la medida fue revocada y regresó a la cárcel en febrero de 2024.
El caso tenía antecedentes complejos. En 2018, Loncarich había denunciado al padre del niño y a parte de su familia por un supuesto abuso sexual. Sin embargo, una investigación del fiscal Darío Nora determinó que la acusación era falsa y todos fueron sobreseídos en 2020. Tras ese episodio, la Justicia resolvió que el niño quedara bajo la tutela provisoria del padre, lo que intensificó los conflictos entre ambos.
