La familia de un hombre que murió a causa de un infarto producto de no poder tener relaciones sexuales por una mala praxis originada por médicos de un reconocido instituto de tratamiento de disfunciones sexuales, será indemnizada con casi medio millón de pesos. Así lo entendió el juez del 9º Juzgado Civil, Ángel Plana Alsinet, quien condenó al “Boston Medical Group a abonarle a la viuda la suma de 292.000 pesos más el cinco por ciento de intereses”.

De acuerdo a lo que manifiesta el magistrado en el fallo, la víctima “no tenía problema alguno con su potencia sexual, pero sí creía que tenía episodios que podrían calificarse como de eyaculación precoz, por lo cual en abril de 1.999 decidió viajar desde San Juan, su provincia natal hasta Mendoza para realizar una consulta clínica inducido por los referidos anuncios publicitarios”.
Los médicos del lugar le ordenaron inyectarse medicamentos que le ocasionaron severos problemas de priapismo, manteniendo su pene erecto durante varias horas del día.

Ante la gravedad, fue operado en Buenos Aires y el Boston Medical Group se hizo cargo de esa intervención, aunque luego quedó impotente de por vida. Esta situación produjo que el sanjuanino -un reconocido empresario n la vecina provincia-, quedara envuelto en una profunda depresión que luego de poco más de tres años le produjo un ataque al corazón y la muerte casi instantánea.
Su familia había reclamado a la Justicia Civil la suma de 700.000 pesos por daño moral y biológico, entre otras consecuencias.