Un enfrentamiento entre jóvenes guaymallinos e integrantes de una comunidad gitana casi terminó en una masacre la madrugada del sábado en las inmediaciones del Acceso Este, en Rodeo de la Cruz. 

El saldo fue de un muerto y tres heridos, uno de los cuales se encuentra en estado crítico. La víctima fatal fue identificada como Lucas Hernán Aparicio, de 23 años, oriundo del barrio Piccione. 

Por el hecho de sangre detuvieron cuatro sospechosos de la colectividad romaní: Lautaro Mariano Juan (18), Walter Esteban (18), Marcelo David Juan (21) y Walter Matías Juan (22).

Los presuntos agresores quedaron a disposición de la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, quien en las próximas horas los imputará como coautores del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, de acuerdo con fuentes allegadas al expediente.  

Ver también: Un joven fue asesinado y tres resultaron heridos durante una riña en Guaymallén

La investigación sostiene que el conflicto se originó cuando las víctimas se encontraban festejando un cumpleaños y los sindicados autores les reclamaron por el volumen de la música, efectuando disparos al aire. Eso desembocó en una pelea posterior, en la que los acusados respondieron a los tiros. 

Durante el allanamiento que realizó personal de la División Homicidios, de Investigaciones, en el predio gitano, se hallaron armas de fuego y vehículos con pedido judicial por estafas en Mendoza y Neuquén. Debido a eso, no se descarta que los detenidos eventualmente sean acusados por otros hechos.

Por su parte, familiares y amigos de Aparicio se manifestaron la tarde del sábado para pedir justicia. Cortaron media calzada de la ruta 7 y hubo quema de neumáticos. 

Cumpleaños y feroz enfrentamiento

Todo comenzó pasadas las 3 del sábado cuando Aparicio estaba en el cumpleaños de 18 de un amigo, individualizado como Juan Leonardo Vera, en el barrio Piccione. 

Hasta allí llegaron miembros de una comunidad gitana que tiene base en las cercanías, a bordo de una Volkswagen Amarok azul, y les exigieron de manera amenazante que bajaran el volumen de la música. Antes de retirarse efectuaron una serie de disparos de arma de fuego al aire. 

Ante eso, Aparicio, Vera y otros jóvenes que estaban en el festejo se dirigieron hasta el “predio de los gitanos”, ubicado en la Lateral Norte del Acceso Este, junto al Hotel Haren. 

Allí se inició un enfrentamiento que comenzó con piedrazos que llovían contra ambos bandos. Sin embargo, en un momento los acusados cambiaron las piedras por armas de fuego y efectuaron numerosos disparos contra las víctimas.

A raíz de la balacera, el cumpleañero resultó herido de bala en el sector intercostal derecho del tórax y quedó internado en grave estado; mientras que dos chicas, de 23 y 25 años, fueron alcanzadas por proyectiles en el brazo derecho y el muslo derecho, respectivamente. 

Pero la peor parte se la llevó Aparicio, a quien le dieron un tiro en la cabeza que le provocó la muerte en el acto, según lo constató minutos después personal del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) 

Hasta la escena se desplazaron varias movilidades de la jurisdicción y efectivos del Cuerpo de Infantería para controlar la situación, ya que se temía de un nuevo conflicto entre ambas facciones. El ambiente era tenso. 

Incluso, en medio del tiroteo, un hombre que trabaja como sereno en ese sector, denunció que un sujeto le robó su moto Appia 110cc negra y se dio a la fuga en dirección al barrio San Francisco.

Posteriormente, los sabuesos de Homicidios allanaron el predio y detuvieron a los cuatro señalados autores. Además, aprehendieron a una joven, de 26 años, que tenía en su poder una pistola calibre 40. 

Fuentes del caso indicaron que la muchacha trató de autoincriminarse, pero como no fue marcada por los testigos como partícipe de la balacera, sólo quedó comprometida por la portación del arma.

De todos modos, los pesquisas de la causa creen que esa pistola fue utilizada por alguno de los sospechosos para acabar con la vida de Aparicio, por lo que será peritada por los especialistas de Balística.

En la propiedad de los presuntos matadores también incautaron un rifle, una escopeta, municiones de diferentes calibres y tres celulares, detalla la información policial. 

Asimismo, los detectives dieron con tres vehículos con medidas judiciales pendientes por diferentes ilícitos: un camión Scania G340 rojo y una Toyota Hilux gris solicitados por diferentes expedientes de estafa en la Justicia de Neuquén; y otra Toyota Hilux pedida por el mismo delito en Mendoza. 

Además, hallaron la Volkwagen Amarok en la que se desplazaban los sindicados agresores, la cual quedó secuestrada para ser analizada por parte de los peritos de la Policía Científica. 

Por otro lado, la fiscal Ríos solicitó el desgrabado de las imágenes captadas cámaras de seguridad de la zona. Las mismas serán claves para establecer el rol de cada uno de los sospechosos en el hecho. 

Pedido de justicia

El asesinato de Aparicio generó una fuerte indignación entres los vecinos de la zona y sus allegados. Por eso, se convocó a una movilización para reclamar por el hecho de sangre. 

Pasadas las 17, un grupo de jóvenes cortó media calzada de la mano del Acceso Este que va hacia Ciudad. También hubo quema de cubiertas y algunos de los presentes se manifestaron con bombos y carteles. 

https://elsol-compress.s3-accelerate.amazonaws.com/files/1664745902135WhatsApp%20Video%202022-10-01%20at%2019.56.20%20(1).mp4

Por ese motivo, hubo un importante despliegue policial en ese sector, pero el piquete se desarrolló sin mayores inconvenientes, explicaron fuentes policiales consultadas. 

En las redes sociales también hubo emotivos mensajes de despedida para Aparicio y sus seres queridos hicieron circular una imagen pidiendo que “descanse en paz”.