La pesquisa narco contra la supuesta banda de Ramón Pebete Sosa continúa y, al parecer, tras la encarcelación del señalado líder, uno de sus soldaditos habría tomado el control para que la organización siga operando en la zona de la triple frontera entre Godoy Cruz, Maipú y Luján de Cuyo. Se trata de un joven conocido como el Chano, quien es allegado a la familia Sosa y se ganó su confianza para hacerse cargo del negocio dedicado al narcomenudeo, indicaron investigadores de la zona.

Pese a que el hijo del Pebete está libre, creen que no tomó el lugar de su padre debido a que debe ser imputado por la Justicia federal tras caer con droga a mediados de julio. 

La gavilla, que se desempeña en el barrio Soberanía Nacional, perteneciente al departamento de Maipú, comenzó a ser seguida de cerca por los efectivos de la zona a fines del año pasado, cuando vecinos de la popular barriada comenzaron a quejarse en la Subcomisaría Lorenz por los tiroteos que tenían que vivir a menudo, contaron las fuentes consultadas. 

Incluso, los efectivos de esa dependencia aseguraron a El Sol que estaban sorprendidos porque, cada vez que se registraba una balacera y llegaban al lugar donde se había producido, los lugareños siempre señalaban al Pebete como responsable. Al parecer, la banda que, creen, dirigía Sosa, intentaba ganar fuerza en la zona y para eso debía enfrentar a otras gavillas que operan en la triple frontera. 

Pero, todo ese “trabajo” comenzó a caerse cuando Pebete Sosa cayó en las garras policiales. El malviviente, oriundo de San Juan, fue detenido con una pistola 9 milímetros a metros de su casa, ubicada en la manzana E del citado barrio.

Sosa terminó en la cárcel debido a que cuenta con un extenso prontuario con varios antecedentes por delitos contra la propiedad. Inclusive, hacía poco tiempo que había purgado una condena por un robo agravado, de acuerdo con fuentes policiales. 

Casi tres semanas después, su hijo, Rodrigo Sosa, quien supo sera cantante de una banda de cumbia (ver aparte), también fue atrapado por los efectivos de la Subcomisaría Lorenz. El chico iba en un automóvil y llevaba en el interior varias dosis de cocaína y marihuana.

Días después, quedó en libertad porque se trata de un delito excarcelable pero fue citado a un juzgado federal, donde será imputado por violar la ley 23.737 (de Estupefacientes). 

Rodrigo Sosa visitando a su padre en un penal provincial.

Ambas detenciones provocaron que la banda quedara acéfala, por lo que uno de los soldaditos debía hacerse cargo del negocio, mientras el Pebete está en la cárcel. Aparentemente, el Chano fue el elegido para ocupar ese lugar, explicaron efectivos de la zona.

El joven se muestra en las redes muy cercano a Rodrigo Sosa y, al parecer, mantiene una estrecha relación con toda la familia Sosa. 

Los uniformados que prestan servicio en la triple frontera contaron que el Chano fue aprehendido en un par de oportunidades, pero sólo por averiguación de antecedentes. Esto porque en ninguna de las dos ocasiones fue atrapado con algún elemento que lo inculpara. 

Incluso, los policías aseguraron que la banda estaría operando en otro sector del barrio. “Antes vendían sobre calle Terrada y ahora ya no se los ve allí, se están cuidando”, confió un efectivo. Además, también comentaron que Rodrigo Sosa “está guardado” y que casi no se lo ve en las calles. 

Rodri, de cantante a señalado narco

Rodrigo Sosa, hijo del Pebete, fue cantante de un grupo local de cumbia llamado Re Fisura.

La banda musical estuvo activa durante el 2013 y el 2014, cuando hacía presentaciones los fines de semana en locales bailables del Gran Mendoza. 

Rodrigo Sosa durante sus épocas con Re Fisura.

Su pequeña fama hasta se vio reflejada en los medios cuando fueron entrevistados por un diario local y hasta tocaron con algunos conocidos músicos de la movida tropical a nivel nacional.