Efectivos de Investigaciones de San Martín secuestraron ayer, durante diversos operativos, 32 ladrillos de cocaína listos para el traslado. Producto de los allanamientos, cinco personas terminaron detenidas e imputadas. Su valor en el mercado mendocino es de unos 15.000 pesos, y se investiga si esa mercancía tenía como destino final Chile, donde su valor se puede cuadruplicar. El allanamiento más importante se realizó durante la mañana, en una casa-quinta ubicada en la intersección de las calles Chaco y Misiones, en Ingeniero Giagnoni.

    Dos mujeres y tres hombres quedaron a disposición de la Justicia federal. Allí se incautaron 29 paquetes de cocaína. “Los efectivos llegaron hasta ese lugar en busca de una banda sospechada de cometer diversos robos y tráfico de drogas, y dieron con los sospechosos”, señaló el jefe de Narcocriminalidad, Sergio Yanzón, quien agregó que efectivos de esa división participaron en más allanamientos por la tarde, en las viviendas de los capturados, y en una de ellas se encontraron tres ladrillos más.

    Además de la droga, en la quinta secuestraron un Peugeot 307, elementos de fraccionamiento, dos pistolas y un rifle. En el domicilio había dos chicos de 5 y 3 años que quedaron a disposición de la Justicia. Todo comenzó a las 11, cuando desarrollaron un operativo en una vistosa casa donde, por las tareas de inteligencia, se estableció que se fraccionaba cocaína. Allí se confiscó una importante cantidad de la sustancia blanca, que llegó a 29 ladrillos de un kilo cada uno.

    Personal que realizó la investigación estima que el estupefaciente tenía como destino final el país trasandino, donde se especula que su costo puede ser cuatro veces superior, alcanzando un valor de 60.000 pesos. Durante el procedimiento se detuvo a dos mujeres de entre 20 y 27 años, y a tres hombres de 22, 40 y 54 años, respectivamente. Esta banda, según fuentes policiales, era buscada tiempo atrás, porque habría cometido una serie de robos en el departamento. Las criaturas que estaban en la propiedad serían hijos de los detenidos.

    Luego de dar con las personas, también se requisó un Peugeot 307 sin patente y con pocos kilómetros recorridos. En el baúl hallaron elementos para el estiramiento de la cocaína, como balanzas, prensas y moldes para fabricar los ladrillos. Del interior del auto se pudo sustraer una pistola Ballester Molina 11.25, que fue modificada a calibre 22 largo, y una escopeta. Por la tarde, efectivos de Narcocriminalidad realizaron más operativos en los domicilios de los detenidos (San Martín, Maipú y Ciudad). En una propiedad del Este, sobre calle Rivadavia, dieron con tres ladrillos más, lo que hizo un total de 32 kilos durante toda la jornada.