Todo lo incautado por la División Delitos Económicos de Investigaciones.

Dos presos de las cárceles de Almafuerte y San Felipe, una mujer y su pareja penitenciario fueron detenidos acusados de estafar con transferencias truchas la compra de teléfonos celulares de alta gama que luego eran ofrecidos a la venta a través de las redes.

Para los policías de la División Delitos Económicos de Investigaciones, quienes trabajaron el caso a la par de la fiscal Susana Muscianisi, se trató de una banda organizada que contaba con el apoyo intramuros de los reos y hasta de un guardiacárcel, quienes quedaron a disposición de la Justicia. Producto de los allanamientos desarrollados en los penales y en domicilios de Las Heras, secuestraron 70 teléfonos, dinero en efectivo, televisores y hasta consolas de juegos.

Todo comenzó cuando la Oficina Fiscal 13 de Ciudad (ubicada en el edificio de la Comisaría Cuarta) recibió una denuncia por estafa en la venta de un teléfono celular de alta gama, en la que la víctima describió que le habían pagado con una transferencia falsa. Tras investigar la presentación, se encontró que dos personas estuvieron involucradas en el delito, una mujer y un joven vestido de policía.

Los teléfonos y el dinero incautados en un domicilio de Las Heras.

Una vez que profundizaron la pesquisa, los policías de Investigaciones comenzaron a trabajar varias denuncias similares en las que se compraban teléfonos caros y se pagaban con falsas transferencias bancarias. Todo se unificó en una misma instrucción.

En algunos de los hechos, la mujer y el falso policía (luego se supo que era penitenciario) que participaron en el primer caso aparecieron en los demás hechos como una forma de tranquilizar a los vendedores.

Después de apoderarse de los bienes, otra persona entraba en juego para publicarlos en las redes sociales e intentar comercializarlos. Durante la pesquisa, descubrieron que las mujeres involucradas en los delitos visitaban internos de las cárceles locales.

Así fue que fueron armando el rompecabezas de la organización: estaban los que llamaban a las víctimas para hacerlas ir hasta el lugar de encuentro para la compra de los aparatos (las comunicaciones las hacían los presos), los que se dirigían a comprar los equipos (dos chicas y el falso policía) y quienes los ofrecían a través de Facebook.

En los domicilios de los sospechosos, se logró el secuestro de casi 70 celulares de alta gama, televisores, consolas de juegos y una cantidad significativa de dinero en efectivo, que alcanzó casi los 350.000 pesos. Además, se encontró que algunos de los objetos provenían de celdas del penal, que también fueron allanadas.

Se desarrollaron cuatro allanamientos. El resultado fue el siguiente:

En Las Heras

17 teléfonos marca Samsung de modelos varios
20 teléfonos marca Motorolla
8 teléfonos marca Xiami de diferentes modelos
4 teléfonos Huawei de diferentes modelos
2 teléfonos Iphone
1 teléfono Quantum
1 teléfono LG
1 teléfono Noblex
1 teléfono BLUE
1 notebook marca Dell
1 televisor Noblex
1 notebook marca Lenovo
1 Consola marca Sony
1 Consola marca Xbox
345.000 pesos argentinos
1 teléfono Lenovo
1 teléfono Iphone
1 tablet Samsung

En el penal de Almafuerte

3 teléfonos marca Samsung
1 cuaderno con anotaciones varias