El Tribunal de la Segunda Cámara del Crimen condenó a prisión perpetua a Delia Vanina Videla, acusada por el homicidio de su hijo de 2 años, Tiago Videla, quien murió el 10 de octubre del 2010. En tanto que el concubino de Vanina, Mario Arroyo, quedó absuelto libre de cargos penales.

Este miércoles, a las 11.30, comenzó la ronda de alegatos que desembocó en la sentencia pasado el mediodía.

La fiscal Claudia Ríos se basó en los testimonios de la semana pasada, especialmente en los profesionales de la salud que atendieron a Tiago el día que ingresó al Hospital Notti. 

La doctora Adriana Correa manifestó que el menor ingresó “con un Síndrome de maltrato infantil, en estado gravísimo, moribundo, con múltiples lesiones generadas en distintos períodos, desnutrición y un estado de deshidratación severa”. Además, agregó: “el niño nació con 3,870 kilos. A la edad que tenía tendría que pesar entre 15 y 16 kilos, pero Tiago pesaba 7,790”. 

En tanto que Marcela Godoy, la médica que realizó la necropsia, exhibió fotos impactantes donde se observaba el cuerpo del niño con numerosos hematomas y una fractura en el brazo derecho, proveniente de “un golpe externo”. 

Además, el Ministerio Público se respaldó en declaraciones de familiares de la imputada, como la hermana y el hijo mayor, que afirmaron que “Tiago estaba tirado como un perro en el patio. Vanina lo golpeaba con mangueras y le daba patadas”. 

El verborrágico alegato de la fiscal especial estableció una comparación entre la imputada y un animal. “Hasta un animal sabe cuidar a sus crías, alimentarlas y curarlas. En 22 años de tribunales he visto un caso así. Ella se desligó de deber que tiene como madre”, sentenció. 

Por esto, la parte acusante estableció como figura penal el homicidio agravado por vínculo y comisión por omisión, con una pena de prisión perpetua. 

En tanto que la defensa se basó en la duda generada sobre si Videla vivía en el mismo domicilio de Tiago. Trataron de establecer que el menor estaba a cargo de la madre de Vanina, Delia Delicia Lucero, quien ya fue sentenciada a 7 años de prisión, y a la hermana Carolina, que cumple una sentencia similar. 

Las abogadas defensoras plantearon que Vanina solo fue a vivir a la casa donde murió Tiago, ubicada en el Barrio Lihué de Guaymallén, un mes antes de que esto ocurriera. 

En base a estos argumentos, trataron de cambiar la figura penal por abandono de persona, con 6 años y 8 meses de prisión. 

Finalmente, el Tribunal presidido por José Valerio e integrado por los camaristas Roberto Uliarte y Roberto Yanzón decidió condenar a Delia Vanina Videla a prisión perpetua, como la fiscalía lo había solicitado. 

El concubino quedó en libertad 

En cuanto a Mario Arroyo, la fiscalía admitió estar en estado de duda acerca de su responsabilidad en la muerte de Tiago Videla, ya que los distintos testigos afirmaron que Mario trabajaba desde la mañana a la noche en una feria. 

Por esto, el Ministerio Público no encontró pruebas para acusar al imputado y pidió la absolución.