El oficial principal Matías Quiroga (35), jefe del Cuerpo de Instructores del Instituto Universitario de Seguridad Pública (IUSP) de la Delegación Valle de Uco, quedó a disposición de la Justicia en calidad de aprehendido luego de protagonizar un hecho en el que un cadete resultó gravemente herido de un disparo en San Carlos.
Por el caso, que generó fuerte impacto en la fuerza, la Inspección General de Seguridad (IGS) también inició una investigación administrativa para determinar su responsabilidad en el caso, debido a que habría manipulado un arma cuando se escapó un tiro e hirió al aspirante a policía César Joaquín Gómez, de 24 años.
El caso ocurrió la tarde de este jueves en las instalaciones del IUSP ubicadas en la intersección de Ejército de los Andes y Bruno Villegas de La Consulta. Según información policial, a las 17, un cadete fue trasladado de urgencia al hospital Victorino Tagarelli con una herida de arma de fuego en el tórax.
Posteriormente, fue derivado al Scaravelli, donde le realizaron una tomografía, y luego al Central de Ciudad (decisión que se tomó a las 19), donde iba a quedar internado para ser sometido a estudios de mayor complejidad. De acuerdo con fuentes hospitalarias, la víctima se encontraba “en grave estado”.
Las primeras averiguaciones sostienen que el disparo se produjo de manera accidental mientras Quiroga realizaba una práctica en seco con arma reglamentaria dentro del instituto. Junto a él se encontraba el oficial ayudante Jonathan Coronel, también instructor, en un aula sin los cadetes.
Por razones que son materia de investigación, el arma se accionó e impactó en el cadete que presenciaba el ejercicio, cuando estaba por ingresar a la sala, cerca de una puerta.
Tras el hecho, la Oficina Fiscal de la jurisdicción tomó intervención para esclarecer la mecánica del disparo y determinar si hubo negligencia en el manejo del arma. Además, la IGS abrió un sumario administrativo para evaluar el cumplimiento de los protocolos de seguridad en la práctica dirigida por Quiroga.
El instructor quedó a disposición de la Justicia inmediatamente y el arma quedó secuestrada para ser peritada y realizar pericias balísticas. Al mismo tiempo, comenzaron a recibir testimonios con el objetivo de ir reconstruyendo cómo sucedió el hecho.
