El policía de la Comisaría 49ª de Rodeo del Medio Néstor Miranda se transformó en el sexto detenido que tiene la causa por el secuestro extorsivo de la hija de 26 años de un empresario cervecero de Las Heras, ocurrido el 23 de febrero. Tres de los acusados son efectivos de esa jurisdicción.

El auxiliar, de 29 años, oriundo de San Carlos y padre de tres hijos, quedó a disposición del fiscal federal Fernando Alcaraz e hizo una contundente declaración después de su arresto: complicó a otro de los efectivos que está tras las rejas, el inspector Aníbal Luna. Este prestaba servicio en la misma dependencia maipucina y estaba a punto de pasar a la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico.

Los dos primeros policías detenidos.

Este no es un detalle menor para los detectives: Miranda aseguró en su declaración que “Luna era narcotraficante” y que “utilizaba los móviles” de la fuerza para “transportar y vender los estupefacientes”. Otras fuentes consultadas por este diario sentenciaron que “Luna es adicto a la cocaína” y que “estaba fuera de sí” en los últimos meses.

Ver tambiénBuscan a otros dos policías maipucinos por secuestrar a la hija del empresario

Después del arresto de Miranda en la sede policial, el martes a las 18, se ordenó una serie de allanamientos para incorporar pruebas. Uno de procedimientos se desarrolló en la propiedad del uniformado, en el Valle de Uco. Allí secuestraron un rifle calibre 22, granadas de gas pimienta y hasta cartuchos de una pistola. Por estos elementos también se le inició una investigación para determinar su origen.

Así las cosas, fueron detenidos y está muy complicados en la instrucción el inspector Luna, los auxiliares Marcelo Amaya (de la Unidad Especial de Patrullaje de Maipú) y Miranda, los señalados asaltantes identificados como el Viejo Lira y Pablo el Gordo Bustos y el hombre que era el nexo con los policías. 

En la Justicia sostienen que hay más policías involucrados pero, difícilmente, se les pueda probar su participación con los secuestros y los robos. 

Lo que sí, en la Justicia local, la fiscal especial Claudia Ríos sigue de cerca a todos estos sospechosos porque, tal como informó El Sol después del secuestro, existen pruebas contundentes de que, algunos de ellos, están vinculados a la organización que asaltó cajeros automáticos en diciembre del año pasado en una estación de servicio de calle Tirasso y el domingo 21 de febrero en La Barraca Mall, en Guaymallén. 

Para los pesquisas, el inspector Luna es el más complicado en la instrucción federal. Es más, el juez federal Marcelo Garnica –confirmaron fuentes judiciales– lo procesará con prisión preventiva en las próximas horas, igual que al resto de los apresados. Creen que era uno de los líderes de la banda con “gran cantidad de conexiones” con malvivientes peligrosos de otras provincias. 

Este tampoco es dato menor: dos de los tres prófugos que tiene la banda de secuestradores no son de Mendoza y están relacionados con hechos muy graves cometidos en Buenos Aires. 

Dramático

El secuestro de la joven de 26 años sucedió el martes 23 de febrero por la mañana en Las Heras. Ella no fue el primer objetivo de la organización criminal: lo era su padre, a quien había intentado secuestrar el sábado 20 por la noche.

Una hipótesis asegura que, como no pudieron lograrlo, parte de la organización criminal partió hacia La Barraca para intentar robar el dinero que estaba en el cajero automático. Tampoco pudieron conseguirlo porque se encontraron con el personal de seguridad. No faltaron los tiros y se dieron a la fuga en el vehículo en el que circulaban, una Toyota Hilux, que terminó incendiada. 

Tres días después, secuestraron a la chica. Pidieron más de un millón de pesos de rescate para liberarla. 

El padre de la víctima consiguió más de 600 mil pesos y, en su Ford Ranger, salió de su vivienda para entregar el dinero. Cuando la gavilla tomó contacto con la plata, dejaron libre a la joven cerca de la Rotonda del Avión en el límite entre Las Heras y Guaymallén.

La hija del empresario estaba en shock y debió ser contendida por profesionales de la salud. Al día siguiente, se produjeron las primeras detenciones tras una serie de allanamientos en Maipú.