El sospechoso será traído a Mendoza la semana próxima para la imputación.

La investigación por las presuntas estafas en fiestas de egresados presentó este jueves por la tarde una de las novedades más importantes: Mauricio Martín Morales, señalado como uno de los principales responsables de la firma Ok Catering, Eventos & Egresados MDZ, fue detenido en la provincia de San Juan por efectivos de la División de Delitos Económicos de Investigaciones. También hubo allanamientos en Ciudad y Guaymallén, domicilios que eran frecuentados por el sospechoso y que permitieron el secuestro de una importante cantidad de pruebas.

“MMM”, sus iniciales, como lo bautizaron algunos padres de jóvenes perjudicados, tenía pedido de captura vigente ordenado por la fiscal de la causa, Susana Muscianisi, quien lo buscaba desde que comenzaron a sumarse las denuncias por incumplimientos contractuales con un grupo de jóvenes que no pudo cumplir el sueño del encuentro final anual.

Morales fue localizado durante la tarde (a las 15) por una comisión de policías que viajó hace unos días, luego de que las familias afectadas afirmaban que el organizador se encontraba en la vecina provincia y que los pesquisas detectaran con cámaras que el vehículo en que se movilizaba, un Ford Fiesta Kinetic azul, había salido de Mendoza.

Incluso, los testigos habían señalado que lo vieron involucrado en otros eventos mientras evitaba responder los mensajes de madres, padres y estudiantes que le reclamaban explicaciones por la fiesta suspendida del pasado 29 de noviembre.

Luego de trabajo de calle, que incluyeron rastrillajes y seguimientos familiares del sospechoso con el apoyo de la policía sanjuanina, finalmente lo encontraron y esposaron. Hubo también otras medidas en la zona y dieron con un arma de fuego, dos vehículos “flojos de papeles”, documentación y su teléfono celular.

La causa, que ya suma al menos cuatro denuncias formales, se activó luego de que la empresa enviara un único mensaje de WhatsApp en el que pidió disculpas, aseguró que no hubo “mala fe” e intentó justificar la cancelación del evento por “circunstancias ajenas a su voluntad”.

Sin embargo, tras ese breve texto no hubo nuevos contactos. “Nos mandaron ese mensaje y desaparecieron. No han hablado más, no han dicho más nada”, contó oportunamente Gisela Soria, madre de uno de los estudiantes damnificados.

La detención fue luego de un trabajo en conjunto entre la PDI de Mendoza y efectivos de San Juan.

Con la captura confirmada, la fiscal Muscianisi avanzará con las medidas previstas en la investigación, que busca determinar si existió un simple incumplimiento contractual o si las maniobras atribuibles al empresario configuran directamente un delito económico. En el expediente ya se incorporaron contratos, comprobantes de pago y testimonios de los familiares que invirtieron en una fiesta que nunca se concretó.

En paralelo, el Ministerio Público Fiscal difundió un comunicado solicitando a las familias que formalicen sus denuncias de manera virtual para agilizar el proceso. Recordó que los canales oficiales habilitados son el Chatbot Lexa (261 579-0203) y la plataforma web denuncias.mpfmza.gob.ar. También aclaró que no es necesario concurrir personalmente a una oficina fiscal, salvo que la propia fiscalía lo requiera.

Tras su detención, Morales será trasladado a Mendoza la semana próxima para quedar a disposición del Ministerio Público. Justamente, desde la instrucción detallaron que el caso seguía abierto y no se descartan nuevas imputaciones a medida que avancen las declaraciones y el análisis de la documentación reunida.

Allanamientos en Capital y Guaymallén

Delitos Económicos también llevó adelante dos allanamientos en Guaymallén y Capital por la misma causa, antes de que se produjera la captura.

Los investigadores apuntaron a dos domicilios señalados como frecuentados por Morales. El primero, ubicado en Mitre 521, subsuelo, oficina 4 de Ciudad, arrojó resultado negativo: el lugar estaba completamente vacío, lo que para los efectivos confirmó que había sido desocupado tras los hechos denunciados.

La medida más relevante se concretó en una vivienda de calle Río Barranco 5752, en Guaymallén. Al arribar, el personal no fue atendido y debió forzar el ingreso debido a las medidas de seguridad instaladas en la puerta.

Una vez adentro, constataron que funcionaba una especie de cocina o espacio de preparación de banquetes, donde se hallaron freezers, heladeras, hornos pizzeros, cocinas, balanzas, una cortadora de fiambre y otros elementos propios del montaje de eventos, como luces, parlantes, manteles y adornos.

Durante la inspección, advirtieron también alimentos en proceso de elaboración y otros en estado de descomposición, distribuidos en tablones deteriorados, tupper de gran tamaño y bolsas de nylon.

Vecinos habían advertido previamente que del interior salían olores intensos, una situación que fue confirmada durante el procedimiento. Por esta razón, se solicitó la intervención del personal de Bromatología del de Guaymallén, que decomisó tapas de empanadas, barras de queso, fiambres, aderezos, carnes y verduras en mal estado.

Como resultado del procedimiento, se secuestró un importante volumen de bienes. Entre ellos, dos freezers, dos heladeras, una cortadora de fiambre, una balanza digital, dos hornos a gas, una cocina, tablones de madera, parlantes, trípodes, una escalera, una esfera de boliche, equipamiento lumínico, cien cubre sillas, manteles, letras gigantes, pantallas de proyección, un sillón de fiestas y dos ollas grandes. También se incautaron una CPU Banghó y una notebook Samsung, que fueron remitidas a la fiscalía.

El caso desde el inicio

El festejo estaba programado para el sábado 29 de noviembre. Cada estudiante había pagado 83.000 pesos por la tarjeta y 30.000 por la invitación al baile. Estaba todo organizado: fotos en la Casa de Gobierno, viaje en batea y una noche soñada. Pero mientras se sacaban fotos en las escaleras, comenzaron a recibir mensajes inesperados: “Se suspendió la fiesta”.

La empresa encargada del evento, comunicó que su responsable -Morales- había sufrido un accidente y no podría realizar la cena. Sin embargo, cuando algunos padres llegaron al salón, se encontraron con otra escena: los mozos ya se retiraban, el servicio de banquete levantaba las sillas, el DJ guardaba sus equipos y en las mesas solo quedaban algunas gaseosas, panes de hamburguesa y pizzas sin servir.