Para 28 por ciento de quienes se dicen y se ven a sí mismos como opositores al gobierno de Alberto Fernández, no hay figuras relevantes dentro del espacio con el que  se identifican que reúnan las condiciones para ser elegidas como presidente de la Nación a poco más de un año de las elecciones. Y, quienes dicen ser oficialistas –que votaron en el 2019 al actual jefe del Estado y ya con vistas al recambio en el año próximo– en 59 por ciento confiesan no encontrar a nadie de su gusto dentro de  sus filas que merezca su voto. Sin embargo, puestos en la obligación de elegir sin más, los opositores se inclinarían por Patricia Bullrich en 15 por ciento de adhesiones,  mientras que los opositores lo harían por Cristina Fernández de Kirchner en 14 por ciento.

Estos datos se desprenden de la última encuesta de opinión pública realizada por la consultora D’Alessio/Berensztein, en todo el país y por un total de 1.022 casos en  torno a la demanda de liderazgo de cara al 2023.

La opinión de los argentinos de acuerdo con este trabajo, claramente deja al descubierto un mayoritario rechazo a la gestión del perokirchnerismo en el país y avizora un cambio de mando en el control institucional del país si las elecciones fuesen hoy. Por caso, y si así fuera hipotéticamente, la coalición opositora se impondría en primera  vuelta con 42 por ciento de los votos por sobre el Frente de Todos, que reuniría 27 por ciento; mientras que el espacio liberal o libertario alcanzaría 13 por ciento de las  adhesiones.

Coraje, honestidad, capacidad de diálogo, visión de futuro y empatía son las principales virtudes o atributos que los encuestados le piden el próximo presidente para  pilotear el país en un momento de crisis desatada y de tanta incertidumbre, abonada y alimentada tanto por los problemas propios y de siempre como por la magnitud  de los que padece el mundo con la guerra en Europa del este. El coraje para ponerse al frente es lo más reclamado por 50 por ciento de los encuestados, seguido por la  honestidad y la visión de futuro, ambas por 40 por ciento. Las sumas de las opciones superan el 100 por ciento porque a los encuestados se les dio la posibilidad de  respuestas múltiples en todo el menú. 

Por supuesto que, además de reclamar fortaleza, coraje, transparencia y honestidad, los argentinos, en general, piden en un porcentaje escandalosamente mayoritario  que el próximo jefe del Estado, el que surgirá de las elecciones del 2023, debe abocarse a resolver los temas puramente económicos y, entre ellos, puntualmente, la  inflación y el desempleo señalan el camino de las prioridades.

Los argentinos claramente parecen poner las nuevas expectativas en el próximo período de gobierno. La sensación es que, con las cartas que se tienen, hoy poco se  puede hacer y lo mejor que puede suceder es llegar al 2023 aunque fuese con el último aliento y buscar un nuevo camino. A la luz de las últimas experiencias, la actual  de Fernández en combinación con el gobierno de Mauricio Macri, al próximo presidente se le reclama en 91 por ciento que diga la verdad y en 80 por ciento que en un  plazo no superior a los cien días presente un plan. Todo lo que no ha sucedido, por supuesto. Y 41 por ciento, del total, se inclina por el gradualismo en las reformas 
y transformaciones que se necesitan.

Respecto de si el próximo presidente pudiese atacar con éxito uno solo de los problemas de los argentinos, cuál preferiría, la inflación marcha arriba y le siguen el  desempleo, la corrupción y la inseguridad, un listado que se repitió entre todos los segmentos etarios, con la excepción de los menores de 34 años que prefieren que se arregle el desempleo.

Los argentinos, puestos a elegir, prefieren para lo que viene que el próximo equipo de gobierno provenga de la derecha moderada en 29 por ciento, del centro en 28 por  ciento, de la izquierda moderada en 21 por ciento, mientras que otro 18 por ciento no tiene opinión por el momento. Eso sí, aunque la grieta está instalada, la misma se  “ha vuelto asimétrica”, de acuerdo con este trabajo de opinión, ya que 51 por ciento de los encuestados no votaría a un candidato que provenga del kirchnerismo,  mientras que 23 por ciento no lo  haría por otro que sea macrista.

Como se ve a lo largo de todo el trabajo, contenido en 90 páginas, las cuestiones económicas se imponen como demandas. Además de la inflación, el empleo y la inversión privada, surgen otras iniciativas por parte de los encuestados: aparecen el remplazo de los planes sociales para 27 por ciento y la baja de impuestos para 24 por ciento. Llamativamente, sólo 1 por ciento está reclamando que se elimine la grieta; también 1 por ciento, que se fomente la minería y nadie, extrañamente  nadie, pide escuchar a la oposición.

Ahora bien, entre los potenciales presidenciables de la oposición que comienzan a surgir a más de un año del proceso electoral se mezcla el nombre de Alfredo Cornejo,  detrás de Bullrich, de Macri y de Javier Milei. El dato de Cornejo quizás interesa dentro del radicalismo, porque su nombre se encuentra al mismo nivel de adhesiones  que el de Facundo Manes, el neurólogo que actualmente es parte de la Cámara de Diputados de la Nación y por sobre el senador Martín Lousteau. Cornejo está mejor  posicionado para una tarea en particular. La encuesta preguntó por el más capacitado para resolver el problema de los planes sociales, remplazándolos por trabajo. Los encuestados prefieren a Cornejo por sobre Espert para esa misión, y más atrás se posiciona a Patricia Bullrich y al porteño Horacio Rodríguez Larreta.

Otros políticos y referentes opositores no sólo aparecen como elegibles por los ciudadanos para la primera magistratura. Se los ve idóneos para conducir el Ministerio de  Economía: Javier Milei en primer lugar, Ricardo López Murphy en segundo y Carlos Melconian en tercero.

“Las cuestiones económicas son claramente dominantes, sobre todo, la inflación y el desempleo, que preocupa sobre todo a los más jóvenes. Los atributos personales preferidos son: fortaleza, coraje, transparencia y honestidad. Las habilidades de conciliar y dialoguista no son relevantes”, dice el informe que  D’Alessio/Berensztein dieron a conocer en las últimas horas.