En la tierra del sol y del buen vino, emerge una tendencia que busca sofisticación sin comprometer el bienestar: el té espumoso. Lejos de ser una simple infusión fría, el sparkling tea combina la tradición milenaria del té -utilizando variedades premium como té blanco, verde o jazmín- con procesos técnicos propios de la alta enología.
El resultado es una copa donde los taninos aportan estructura, las notas florales brindan elegancia y una burbuja fina garantiza la frescura necesaria para cualquier celebración.
En Mendoza, este producto busca complementar la experiencia gastronómica. Es el maridaje perfecto para quienes prefieren una opción ligera y refinada, para el conductor designado y también para el público gourmet que busca nuevas texturas.


Por su acidez y efervescencia, funciona como un aperitivo y es un gran compañero de mesa, ya que limpia el paladar de forma similar a un espumante tradicional. Como plus, el té aporta antioxidantes naturales, polifenoles y compuestos bioactivos que forman parte de una alimentación equilibrada.
El encuentro entre la enología y el té
Las mendocinas Julieta Núñez -ingeniera agrónoma, enóloga y creadora de la bodega Albaflor- y Aurelia Dapremont -sommelier de té y fundadora de Tea Earth- se reunieron para crear Infuzia, una bebida que combina la precisión técnica del mundo del vino con el ritual de la infusión.
Explican sus creadoras: “Un sparkling tea no es un refresco ni un té helado con gas, sino una bebida pensada y elaborada con la lógica de un espumante, pero sin alcohol. Una creación que no busca ser un vino ni un té, sino abrir una categoría nueva”.
La bebida se gasifica mediante el método Charmat, logrando una burbuja integrada y elegante. “Hablamos de acidez, estructura y método como si fuera un espumante, pero hecho a partir de hebras de té”, añaden.
Y señalan que “no todos los tés se comportan igual cuando se gasifican, por eso la selección de la materia prima se hace pensando en cómo va a evolucionar el sabor después, no solo en la infusión inicial. En ese sentido, el trabajo se parece mucho al armado de un corte de vino: se busca equilibrio, estabilidad y personalidad”.
Actualmente, la marca de las emprendedoras ofrece el blend Hibiscus, una combinación de tés negros y verdes con pétalos de rosa e hibiscus, con un perfil fresco y expresivo. Ambas ya trabajan en tres nuevos varietales y en ediciones limitadas junto a pequeños productores agroecológicos, reforzando su compromiso con el origen.
Deliciosos maridajes: del sushi al chocolate
A la hora de combinarlo con la gastronomía, el sparkling tea va muy bien con platos de la cocina asiática y sushi, ya que su frescura potencia los sabores marinos.
También es un buen compañero para el brunch y para degustar ensaladas frescas y quesos, desde variedades suaves hasta más duras y picantes. En el caso de los postres, acompaña frutas maduras y chocolates, donde el contraste de acidez resulta sumamente armónico.

Para la experta en té, sommelier y tea blender Noelia Rinaudo, “este tipo de nuevos productos necesitan mucha más difusión, es una propuesta muy buena que aún pocos conocen, y estoy segura de que tendrá una excelente aceptación por parte del público mendocino. Creo que lo van a comprar primero por curiosidad y luego se van a enamorar”.
Para Rinaudo, “lo veo como una opción excelente para esas tardes de té, esos festejos de cumpleaños que siempre terminan con un espumante, y como compañero ideal para pastelería cremosa y con chocolate, que invade un montón”.
El futuro de la copa
El crecimiento de este tipo de bebidas, lejos de ser una solo una tendencia, se debe a un cambio de hábito. En este sentido, propuestas como la de Infuzia proponen un futuro donde la calidad y el bienestar conviven en la misma copa, sumando los beneficios naturales del té a la experiencia del brindis.
Tras su paso por ferias y eventos, el próximo desafío de la marca es su expansión natural hacia las cartas de restaurantes y vinotecas de la provincia. “El sparkling tea no viene a reemplazar al vino, sino a convivir con él. Creemos que esta tendencia llegó para quedarse. El crecimiento de las bebidas sin alcohol no responde a una moda pasajera, sino a una forma más consciente y diversa de disfrutar”, finalizan Julieta y Aurelia.
