Inspirada en tendencias europeas y estadounidenses, la moda de adquirir indumentaria por peso ya pisa fuerte en la provincia. Con precios competitivos y marcas internacionales, no solo atrae a consumidores finales sino también a emprendedores que buscan stockearse para revender.
¿Cómo funciona el sistema?
Entrar a un local de venta por kilo requiere tiempo y ojo clínico. La dinámica se asemeja a una “búsqueda del tesoro”. Los negocios suelen renovar sus fardos y percheros semanalmente, lo que genera una afluencia constante de clientes que esperan las nuevas tandas para encontrar las mejores piezas.
A diferencia de las tiendas convencionales, donde cada prenda tiene un valor individual, aquí el precio lo determina la balanza. Estos espacios suelen organizar la mercadería en grandes percheros o canastos, donde el cliente selecciona lo que le gusta, lo lleva al pesaje y paga un monto fijo por kilo, independientemente de si se trata de una remera, un pantalón o una campera.

La tendencia tiene dos grandes protagonistas:
El consumidor final: familias que buscan indumentaria de calidad y durabilidad a una fracción del costo de los comercios tradicionales. Al comprar por kilo, prendas de marca que individualmente podrían costar miles de pesos terminan siendo mucho más baratas.
El revendedor: muchos mendocinos han encontrado en este sistema la forma de “entrar al negocio” de la moda. Compran varios kilos e incluso fardos cerrados de ropa seleccionada y luego lo revenden en ferias americanas, showrooms o plataformas digitales, obteniendo buenos márgenes de ganancia.

El éxito de este formato en Mendoza se puede explicar por tres motivos fundamentales. Por un lado, los precios por kilo permiten ganarle a la inflación del sector textil; por otro lado la sustentabilidad, ya que se fomenta la economía circular, dándole una segunda vida a prendas en excelente estado. Y, por último, la variedad, la posibilidad de acceder a talles especiales y diseños extranjeros.
Tres lugares para comprar en Mendoza
En pleno centro mendocino, Yin Bohemian es uno de los pioneros en el negocio. Propiedad de Johana Romero, en este local ubicado en calle San Juan 874 ingresan cada semana entre 100 y 200 fardos.
“Es toda ropa de primera, el retorno de lo que no se vende en temporada en shoppings de Estados Unidos. Llega a Argentina en fardos, pasa por lavanderías y se ofrece lista para usar”, cuenta su creadora. Además de ropa femenina y masculina en talles que van desde el S hasta el XXL, el local ofrece prendas para niños, deportivas y plus size.

El espacio cuenta con dos plantas. Arriba, los clientes encuentran la selección de prendas de las nuevas colecciones, con valores que van desde $5.000 a $38.000. En tanto, en la planta baja se encuentra “el tesoro de la liquidación”, donde actualmente ofrecen el kilo de ropa a $15.000. Hacen horario corrido de 10 a 19.
Por otro lado, una familia de emprendedores mendocinos inspirados en una experiencia vivida en Chile, abrió en Maipú un depósito de venta de ropa por kilo y por fardo traída directamente de Estados Unidos. Ubicado en Carril Rodríguez Peña al 4700, ofrece una amplia variedad de prendas para hombres, mujeres y niños, además de artículos para el hogar como toallas y cortinas, incluyendo tanto ropa usada de alta calidad (siempre desinfectada) como prendas nuevas con etiqueta.

La modalidad de venta se divide en dos opciones: fardos cerrados de 40 kilos, cuyos precios oscilan entre los $320.000 y $900.000 según la categoría (segunda, primera o premium) y la venta por kilo al público minorista a un precio de $20.000. El local atiende de lunes a viernes de 9.30 a 18.30 y los sábados de 8.30 a 13.30.
Por último, es posible encontrar un “outlet” al aire libre bajo el puente de la calle Minuzzi y Costanera, en Godoy Cruz, donde se comercializa indumentaria deportiva y urbana importada directamente desde Estados Unidos, con prendas de marcas reconocidas a precios significativamente más bajos que los locales tradicionales.
Este formato, cuentan sus responsables, les permite reducir costos fijos como alquileres e impuestos elevados, trasladando ese ahorro directamente al precio final del consumidor. La mercadería llega en fardos cerrados, lo que garantiza la posibilidad de encontrar tanto ropa usada en excelente estado como artículos nuevos con etiqueta.
La mecánica es similar a los casos anteriores, aunque en este caso la venta no es por kilo sino por prenda. Entre las ofertas se destacan remeras desde $8.000, con promociones de dos por $15.000, pantalones deportivos de hombre a $10.000 y prendas femeninas desde $8.000, que se pueden combinar en combos similares. El outlet atiende de martes a viernes de 9 a 16 y los sábados de 9 a 14.
Estos novedosos emprendimientos no solo están cambiando la forma de comprar de los mendocinos, sino que hacen más sencillo el acceso a indumentaria de alta calidad, transformando el acto de vestirse en una inversión inteligente y, para muchos, en una salida laboral concreta.
