Impulsado por cambios en las preferencias de consumo y la reasignación de materia prima vitivinícola, el vermut mendocino consolida su perfil industrial con ampliaciones de planta, exportaciones a más de diez países y la entrada de bodegas de primera línea.

Ante la retracción que experimenta el consumo interno de vino tradicional, la producción de vermut se ha consolidado como una unidad de negocio en constante crecimiento, posicionando a la provincia como uno de los principales polos elaboradores y de innovación del país.

Este fenómeno combina la reconversión de volúmenes de vino base -a partir de cepas emblemáticas como Malbec, Torrontés y variedades criollas- con un ecosistema dinámico donde conviven emprendimientos artesanales, destilerías independientes y bodegas tradicionales de gran escala.

Inversiones y mayor capacidad instalada

El incremento de la demanda local e internacional viene impulsando nuevos desembolsos en infraestructura para responder al volumen requerido por el mercado. Un ejemplo de este proceso es el caso de la destilería Iserá, que trabaja en la apertura de su segunda planta con la meta de alcanzar una producción cercana al millón de litros anuales. En la misma línea, desde firmas consolidadas como destilería Tapaus señalan que el crecimiento exponencial de las ventas obligó a ampliar de forma directa la capacidad operativa de sus instalaciones.

El dinamismo del segmento atrajo tanto a firmas boutique como a jugadores históricos de la industria vitivinícola. Actualmente, al menos 20 bodegas cuentan con su propia etiqueta de vermut. Marcas de trayectoria como Crotta, Los Haroldos y Zuccardi comparten espacio en el mercado con destilerías y proyectos de autor como Caesar, Tapaus, Williams y La Mala María.

Diversificación y posicionamiento internacional

La expansión del vermut se enmarca en un proceso más amplio de diversificación de la matriz productiva provincial, donde también ganan terreno destilados como el gin, la grapa y el whisky local, además de sectores tradicionales como el aceite de oliva de alta gama.

En el frente externo, el producto mendocino ha logrado abrirse paso en mercados altamente competitivos. Los envíos al exterior ya llegan a destinos de la región como Brasil, Chile, Uruguay, Perú y Costa Rica, al tiempo que conquistan plazas clave en América del Norte y Europa, entre las que destacan Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, España y Francia.

En nuestra provincia, el próximo 4 de setiembre el Emetur prevé realizar el 7mo Foro de Gastronomía en San Martín, donde comenzará a definirse cuál será el vermut típico mendocino. Además, el departamento ya prepara una nueva edición de la Semana del Vermut, prevista del 4 al 7 de noviembre.

Diferenciación frente a las marcas industriales

Existen dos grandes estilos de vermut: Torino y Francés, éste último más seco. En Argentina predomina el estilo Torino, de perfil más dulce. También pueden clasificarse como Bianco y Rosso. A ellos se suman nuevas tendencias que utilizan vinos tintos como Malbec o Bonarda, conocidos como vermuts rojos.

En Mendoza, desde la perspectiva del negocio y el desarrollo de producto, los elaboradores locales buscan competir mediante una propuesta de valor basada en la calidad y la identidad de origen.

A diferencia de las marcas industriales masivas -que suelen recurrir a esencias, colorantes y caramelo para estandarizar sus fórmulas-, la producción local prioriza la maceración directa de botánicos sobre vino base de calidad.

Cada productor desarrolla su propia receta, incorporando entre 5 y 30 botánicos, entre ellos orégano, tomillo, romero, cedrón, menta, cáscaras de cítricos, cardamomo, coriandro y otras especias. Asimismo, gran parte de los proyectos locales opta por reemplazar el azúcar refinado por mosto concentrado de uva, preservando los tonos y atributos propios del vino.

Así, con graduaciones alcohólicas que se ubican entre los 16 y 18 grados, el vermut mendocino logra adaptarse a las nuevas tendencias de consumo globales, orientadas a bebidas más frescas, versátiles y asociadas al ritual del aperitivo.