La temporada alta ya comenzó y en Mendoza se consolida la preferencia por los formatos al aire libre y la cultura de los sunsets, donde el vino por copa, los destilados locales y la coctelería de autor son los protagonistas.

La demanda de eventos en bodegas, terrazas y jardines dispara la necesidad de soluciones logísticas. Impulsado por el clima y los paisajes de la provincia, este modelo encuentra en las barras móviles un aliado fundamental, ya que transforman un simple servicio en una experiencia completa que eleva el estándar de calidad y servicio.

Innovación y flexibilidad: la fórmula del éxito

Con el auge de los eventos outdoor, las barras móviles ofrecen flexibilidad total para instalarse en cualquier locación, desde el corazón de un viñedo hasta terrazas urbanas, ya que carecen de infraestructura fija.

Como valor agregado, estas empresas gestionan por completo el stock, el personal profesional (mixólogos y bartenders) y el equipamiento (incluyendo mobiliario de diseño, barras LED y cristalería), garantizando un servicio ágil y de alto volumen.

Por otro lado, su carta es un reflejo de las tendencias de consumo actual, con un fuerte sello de identidad que incluye coctelería con tragos de autor a base de destilados locales, como el gin artesanal o el vermouth; vinos de alta gama por copa y coctelería con base vínica.

En la búsqueda por seducir a sus clientes, las empresas ofrecen detalles como hielos esferas y cubo, cambio de cristalería de acuerdo al cóctel, así como vestimenta y puesta en escena del personal. También adaptan sus barras de acuerdo a la necesidad del evento, con las clásicas lineales pasando por barras 180º y 360°, estilo herradura, en L y hasta hexagonales.

En cuanto a los precios para contratar este tipo de barras, los proveedores coinciden en que es muy variable y depende del estilo elegido y la cantidad de invitados, pero a modo de referencia puede ir desde los $20.000 por persona en adelante.

Comenta Rodrigo Tejada, bartender y fundador de Drink Up: “Si bien hacemos todo tipo de eventos, en los últimos 6 años nos hemos especializado en bodas de destino. Armamos la carta junto a los novios para ofrecerles una personalización completa a su gusto y la misma también se adapta al presupuesto de cada pareja”.

En cuanto al desarrollo del servicio, Tejada destaca que “En nuestros eventos hay dos momentos muy distintos. El pre-cóctel donde se recibe a los invitados con opciones con baja graduación alcohólica y muy frescos, para crear un ambiente relajado y social. Luego, en la barra de trasnoche, trabajamos con los tragos más clásicos seleccionados por los novios”.

Para finalizar, señala que “En esta temporada estamos innovando con coctelería molecular en algunos eventos más exclusivos. Si tuviese que elegir un coctel emblema de Drink Up, creo que sería el gin tonic. Contamos con una carta con siete variedades, entre ellos muchos locales”.

Por su parte, Walter Hilbing, propietario de HF Bar, comenta que “Trasladar lo necesario para el servicio (mobiliario, botellas, vajilla) a distintas locaciones implica toda una logística. Nosotros tenemos un sistema práctico que nos permite optimizar el espacio y mejorar los costos, lo cual nos da una ventaja”.

En cuanto a lo más pedido, señala que sin dudas son los cócteles, por su frescura, sabor y presentación. En el caso de estas barras, la propuesta se destaca por utilizar sus propios destilados de Hilbing Franke Distillery (gins y vodkas), además de otras marcas de primera línea.

“Nos distinguimos por la preparación de nuestros barmans, pero también por la calidad de las bases alcohólicas que utilizamos, sumadas a los jugos naturales y las frutas. Lo que marca la diferencia en una propuesta de coctelería es la calidad y calidez del servicio, la atención y el acercamiento con el público. Todo esto ayuda a que una fiesta sea inolvidable”, finaliza Hilbing.

Por último, el propietario de Divino Bar, Juan Manuel Dimatteo, señala queEn los eventos tipo sunset el trago más solicitado por el público mendocino es nuestro Aperol Spritz. Y para quienes buscan algo más innovador dentro de nuestra carta, lo que más nos piden es nuestro segundo sour, elaborado con un vermut a base de uvas Malbec”.

Dimatteo también recalca la importancia de la logística, ya que trasladar mobiliario, cristalería, insumos y personal a gran distancia “requiere de una planificación muy anticipada, proveedores confiables y un cronograma detallado”. 

Además, reconoce que “El nivel de coctelería en eventos privados en bodegas ha crecido muchísimo, por lo tanto, hemos implementado capacitaciones quincenales para todo nuestro equipo de bartenders en procesos, estándares visuales y tiempos de servicio”. 

En cuanto a las tendencias, Juan Manuel avizora que el futuro del rubro está en la personalización y la experiencia. “No se trata solo de entregar un cóctel, sino de buscar que cada invitado se lleve una historia, que el servicio tenga un componente sensorial y casi de show. La innovación es clave para seguir elevando el nivel del servicio”, finaliza.

Mendoza, con sus atardeceres sobre la Cordillera y su infraestructura turística, es el terreno perfecto para esta modalidad. Eventos de fin de año, fiestas, casamientos y lanzamientos corporativos eligen formatos que priorizan la luz natural y el espacio abierto.

En este marco, las barras móviles se han consolidado no solo como un proveedor, sino como la “vedette” logística y experiencial que permite llevar el profesionalismo y la calidad del mejor bar a cualquier rincón de la provincia.