Javier Milei. Foto: argentina.gob.ar.

Tras la histórica y agónica clasificación de la Selección argentina a la final del Mundial 2026, el presidente Javier Milei rompió el silencio para expresar su inmensa alegría por el pase a la final y disipar las dudas sobre su agenda para el próximo fin de semana: el mandatario confirmó que no viajará a Estados Unidos y que seguirá el partido desde la Quinta de Olivos.

“Vamos a seguir mirándolos desde Olivos, miré todos los partidos ahí”, aseguró el jefe de Estado en una entrevista a Radio Mitre, descartando de plano cualquier posibilidad de trasladarse al estadio para acompañar a la delegación nacional en el partido frente a España.

Detrás de su decisión de quedarse en el país no solo hay cuestiones de agenda, sino también una rigurosa cábala que el presidente se niega rotundamente a romper. “Lo miro siempre con una campera de la petrolera que ya saben y ganamos. Transpiro como condenado, pero la única vez que me la saqué nos hicieron un gol y no me la saqué nunca más”, confesó Milei sobre el ritual que mantiene de manera sistemática.

“Tenía la convicción de que se iba a ganar el partido”, dijo. “La alegría es inmensa, una emoción infinita, imposible de describir. Sabía que lo podíamos dar vuelta… Argentina lo pasó por arriba después de los cambios. Se había vuelto una situación muy injusta con la desventaja”, remarcó Milei sobre el desarrollo del juego en Atlanta.

De cara al gran duelo del próximo domingo, y con la tranquilidad de que mantendrá su cábala intacta desde la residencia presidencial, concluyó con un deseo para el corazón de todos los hinchas: “El gol estaba al caer y era cuestión de tiempo. Esperemos que el domingo el arco se abra antes de los 80 minutos para no estar sufriendo tanto”.