La efervescencia por la final del Mundial 2026 paraliza al país. La Selección argentina de Lionel Scaloni definirá el título contra España en Nueva Jersey. Sin embargo, si revisamos las páginas doradas de la historia de los mundiales, nos encontramos con un dato que une de manera directa a la provincia de Mendoza con el único antecedente oficial entre ambas naciones en este torneo: el partido de la Copa del Mundo de Inglaterra 1966. En aquella tarde británica, el gran héroe de la victoria albiceleste fue un mendocino de pura cepa, Luis Artime, quien no solo jugó sino que marcó los dos goles del triunfo.
Para dimensionar esta historia hay que viajar en el tiempo, a una época donde las vías de acero de los ferrocarriles marcaban el pulso y el progreso de la Argentina. Por razones laborales de su padre, un inspector ferroviario trasladado desde Junín (Buenos Aires), la familia Artime se asentó a fines de la década del 30 en el departamento de San Martín, puntualmente en la ciudad de Palmira. Aquel rincón del Este mendocino funcionaba como un polo de enorme desarrollo gracias a sus talleres de reparación de locomotoras.
Allí, el 2 de diciembre de 1938, nació Luis Artime. Su partida de nacimiento quedó registrada formalmente en nuestra provincia y sus primeros pasos con la pelota los dio en el baby fútbol de “El Ciclón de Palmira”. Aunque el desarraigo lo llevó de regreso a Buenos Aires a los 9 años, la huella mendocina y el ruido de las locomotoras de Palmira lo acompañaron durante toda su vida.
El único antecedente en Mundiales entre Argentina y España
El historial entre la Selección argentina y su par de España suma 14 partidos con seis victorias del conjunto nacional, seis triunfos del conjunto europeo y dos empates, pero lo sorprendente es que solo se enfrentaron una vez en un Mundial…
Un goleador letal con promedio histórico
Tras su regreso a Junín, su carrera futbolística explotó. Debutó en Atlanta bajo el ojo de Osvaldo Zubeldía y allí comenzó a edificar una trayectoria impresionante que luego lo llevaría a romper redes en River Plate, Independiente de Avellaneda, Palmeiras de Brasil y Nacional de Uruguay, donde se convirtió en un ídolo histórico.
Pero fue en la Selección argentina donde dejó una marca que todavía hoy asombra por su vigencia estadística. Artime cosechó un promedio de gol asombroso con la camiseta celeste y blanca: anotó 24 goles en 25 partidos oficiales, lo que representa una media de 0,96 por encuentro, el promedio más alto de la historia del seleccionado hasta el momento.
Dentro de esa cosecha, su actuación más recordada en las citas mundiales se dio justamente en Inglaterra 1966. En el único partido oficial en Copas del Mundo entre Argentina y España, el atacante surgido de la tierra del sol y del buen vino se vistió de verdugo de los europeos al anotar por duplicado para sellar la victoria argentina.
Aquel implacable delantero ostenta con orgullo un hito que ningún otro comprovinciano pudo emular: ser el único mendocino en gritar goles y jugar el único partido mundialista de la historia frente a España. Un hermoso recuerdo que, desde Palmira al mundo, agiganta el folclore del fútbol local justo antes de la gran cita de este domingo.
